Casa Uller de Sotoinferno
House Uller of Hellholt
La Casa Uller de Sotoinferno es una casa noble de Dorne, vasalla de los Martell, con sede en el castillo de Sotoinferno, junto al río Azufre. Un dicho dorniense resume su fama: la mitad de los Uller están medio locos, y la otra mitad es peor.
Su linaje se remonta a la llegada de los ándalos a Dorne, y la casa quedó grabada en la memoria del reino por el papel que jugó frente a la conquista de los Targaryen.
Capítulo 1
El festín que fundó Sotoinferno
Solo en los libros
Cuando los ándalos cruzaron el mar angosto e invadieron Dorne, los Uller se instalaron junto al río Azufre, en un paraje de aguas amarillentas y aire pesado. Allí levantaron un castillo oscuro que terminaría dándole nombre a la casa.
Ese nombre, Sotoinferno, nace de un episodio brutal: un señor Uller invitó a sus enemigos a un banquete, cerró las puertas del salón y les prendió fuego dentro. De esa masacre sale también el blasón de la casa, las flamas de gules sobre campo de oro.
Capítulo 2
La alianza con Nymeria
Solo en los libros
En la guerra contra el rey Yorick V Yronwood, los Uller se pusieron del lado de Nymeria y de la Casa Martell. Cuando el príncipe Mors Martell murió en aquel conflicto, la reina guerrera acabó casándose con el entonces señor de Sotoinferno, ya un hombre viejo.
Capítulo 3
La muerte de Meraxes
Solo en los libros
Al abrirse la Primera Guerra Dorniense, Lord Harlen Tyrell puso rumbo a Sotoinferno; el camino se cobró a buena parte de sus hombres antes de que llegara al castillo. Cuando por fin entró, encontró las estancias vacías: los Uller ya habían huido. Tyrell siguió después hacia Vaith y se perdió su rastro para siempre en ese trayecto.
Mientras tanto la reina Rhaenys Targaryen castigaba Sotoinferno a lomos de Meraxes, y fue allí donde los dornienses lograron su golpe más duro contra los conquistadores: dieron muerte al dragón y a la propia reina. Algunas voces sostienen que a Rhaenys no la mataron rápido, sino que la sometieron a tormento antes del final. La represalia llegó después, con hasta cuatro señores de Sotoinferno pasados por la espada.