Bartimos Celtigar
Bartimos Celtigar fue el señor de Isla Zarpa y cabeza de la Casa Celtigar durante la Danza de los Dragones, la guerra civil que enfrentó a los partidarios de la reina Rhaenyra Targaryen con los de su hermanastro. Ya anciano, implacable, incorruptible y muy rico, puso su isla y su fortuna al servicio de la causa negra desde el principio.
Su papel creció cuando Rhaenyra tomó Desembarco del Rey y lo puso al frente de las arcas de la Corona, un cargo que ejerció con una dureza que le ganó tantos enemigos como monedas recaudó.
Capítulo 1
El oro de la reina negra
Bartimos Celtigar puso su isla y sus dragones al servicio de la princesa Rhaenyra desde el arranque de la guerra. Defendió ante ella un golpe directo: aprovechar la superioridad numérica en dragones para caer sobre Desembarco del Rey sin más demora. La reina, sin embargo, se inclinó por la prudencia que proponía el príncipe Daemon Targaryen, y el plan de Bartimos quedó descartado.
Cuando la capital cayó finalmente en manos de Rhaenyra, Bartimos entró en su Consejo Privado como responsable del tesoro. Las arcas estaban vacías: los partidarios del bando verde se habían llevado la mayor parte del oro y gastado el resto antes de huir. Bartimos resucitó los viejos impuestos de su antepasado Edwell Celtigar y los llevó más lejos todavía, duplicando los gravámenes sobre el vino y la cerveza, triplicando las tasas portuarias y cobrando a cada mercader por mantener su negocio abierto; incluso los posaderos tuvieron que pagar un venado de plata por cada cama de su posada.
Capítulo 2
Los impuestos que no perdonaban
Las traiciones descubiertas en Ladera llevaron a Bartimos a presionar a Rhaenyra para que actuara sin contemplaciones: pidió el arresto de Ser Addam Velaryon y de la mujer conocida como Ortigas, a quienes veía como una amenaza para la causa de la reina.
Poco después propuso otra medida para su alicaído tesoro: un impuesto sobre todo niño nacido fuera del matrimonio, pensado a la vez para llenar las arcas reales y para desanimar el nacimiento de más bastardos.
Capítulo 3
La cabeza en la pica
130 d.C.
Cuando el hambre y la rabia estallaron en disturbios por las calles de Desembarco del Rey, una multitud asaltó la mansión de Bartimos. Sus propios sirvientes lo abandonaron o se volvieron contra él, y su pariente Arthor murió en el asalto. A Bartimos lo ataron a un poste y lo torturaron hasta que confesó dónde escondía cada parte de su fortuna.
Entre la multitud estaba un curtidor llamado Wat, que le informó de que no había pagado el "impuesto de la polla", así que su virilidad sería la multa. Después Wat recorrió las calles a caballo enseñando la cabeza cortada y los genitales del antiguo consejero, mientras proclamaba el fin de todos los impuestos de la reina.
Galería

Bartimos Celtigar, imagen 2TBQ Bartimos Celtigar Still 2.jpg · gameofthrones.fandom.com · este wiki publica bajo CC-BY-SA 
Bartimos Celtigar, imagen 3TBQ Lorent Gerardys and Bartimos Still.jpg · gameofthrones.fandom.com · este wiki publica bajo CC-BY-SA