Casa Volmark de Volmark
House Volmark
La Casa Volmark es una casa noble de las Islas del Hierro, vasalla de la Casa Harlaw y asentada en Volmark, en la isla de Harlaw. Su estirpe desciende de la extinta Casa Hoare, un origen que sus señores han invocado más de una vez para reclamar un lugar por encima del que les correspondería como simples vasallos.
Por esa sangre real caída, la casa ha protagonizado episodios de rebelión y de ambición política dentro de las Islas del Hierro, desde intentos de restaurar un trono ya perdido hasta una reclamación abierta ante toda la Asamblea de capitanes y reyes.
Capítulo 1
La sangre de los Hoare
Solo en los libros
La Casa Volmark entronca con la Casa Hoare por vía femenina: una de las hijas de Qhorwyn el Astuto casó con un Lord Volmark, y de ese enlace nacería un nieto, Qhorin Volmark, que heredaría algo más que el apellido.
Cuando Harren Hoare murió y con él se apagó la línea directa de los reyes de hierro, Qhorin se proclamó él mismo rey de las Islas del Hierro. El gesto le costó la vida: Aegon I Targaryen acabó con él.
Capítulo 2
La conjura de la línea negra
33 d.C.Solo en los libros
Décadas después, en el año 33 d.C., un grupo de partidarios de la línea negra de los Volmark tramó coronar al hijo de Qhorin y devolver a la casa el trono que Aegon I les había arrebatado por la fuerza.
La conspiración no llegó a cuajar. Lord Goren Greyjoy se encargó de aplastarla antes de que se convirtiera en una rebelión abierta.
Capítulo 3
La deuda de Harlaw
Solo en los libros
Durante la regencia de Aegon III, los hombres del hierro asolaron las costas de las Tierras del Oeste, y la afrenta llegó hasta Roca Casterly. Lady Johanna, señora del castillo, convenció a Ser Leo Costayne de llevar la guerra hasta las propias Islas del Hierro.
La flota Lannister cobró la deuda con sangre isleña. Entre los muertos de aquella represalia figuró el entonces Lord Volmark de Harlaw.
Capítulo 4
La Asamblea y Escudo Verde
Solo en los libros
Tras morir Balon Greyjoy, Lord Maron Volmark se presentó ante la Asamblea de capitanes y reyes para reclamar la corona de sal y roca, y basó su derecho en la misma sangre de los Hoare que sus antepasados ya habían invocado.
La corona se la llevó otro, pero Maron no salió con las manos vacías: tras la batalla de las Islas Escudo, el rey Euron lo nombró Señor de Escudo Verde.