Pantano de la Bruja
Hag's Mire
El Pantano de la Bruja es un poblado encenagado de las Tierras de los Ríos, feudo de la Casa Nayland, que se abre justo donde el Forca Azul del Tridente se deshace en un laberinto de arroyos. Ciénagas de suelo blando, sanguijuelas y caminos apenas trazados lo convierten en el único paso disponible cuando las crecidas se llevan los puentes río abajo.
Por sus barrizales cruzó una vez un ejército entero camino de una boda en los Gemelos, y entre sus juncos buscó después un Frey a una partida de forajidos que se escondía en la zona.
Capítulo 1
Los caminos que se traga la ciénaga
Solo en los libros
El pantano se extiende al norte de donde nace el Forca Azul, en una franja de ciénagas donde los senderos, cuando existen, se hunden bajo el peso de un caballo. Sus estanques verdes brillan de un modo engañoso: están llenos de sanguijuelas y pueden tragarse a quien no conoce el terreno.
Es el paso obligado para quien intenta rodear el Forca Azul cuando las crecidas de primavera se llevan los puentes conocidos: hay que remontar el río más allá de Sietecauces, donde las aguas se separan en una maraña de arroyos, y cruzar entonces el Pantano de la Bruja.
Capítulo 2
El rodeo por el Pantano
Solo en los libros
Cuando Catelyn Tully, su hermano Edmure y su hijo Robb partieron de Aguasdulces con tres mil quinientos jinetes camino de los Gemelos, donde Edmure debía casarse con una hija de Lord Walder Frey, encontraron el camino cortado: la crecida se había llevado el puente de Buenabasto.
Galbart Glover intentó vadear la corriente por el Vado de los Carneros y estuvo a punto de ahogarse; uno de sus jinetes no tuvo tanta suerte. El puente de Piedrasviejas, más arriba, también había desaparecido, así que no quedó más remedio que atravesar el Pantano de la Bruja. Entre el barro tuvieron que abandonar la mitad de los carros y repartir la carga entre mulas y caballos.
Capítulo 3
La caza que se perdió en el Cuello
Solo en los libros
Walder Frey, el llamado Walder el Negro, llevó cazadores y perros hasta el Pantano de la Bruja tras la pista de una banda de forajidos que podía tener algo que ver con las muertes de Merrett y Petyr Frey a manos de una turba. A fuerza de interrogar sin miramientos a los campesinos del lugar, averiguó que allí se escondía la Hermandad sin Estandartes.
Los perros recuperaron el rastro al norte del pantano y llegaron a estar a medio día de la banda, pero la pista se perdió al entrar en el Cuello.