Gorrión Supremo
High Sparrow
El Gorrión Supremo es el líder de los Gorriones, una secta austera de la Fe de los Siete que asciende hasta ocupar el trono del Septón Supremo en plena crisis religiosa de los Siete Reinos. Antiguo septón itinerante, según cuenta él mismo, convierte a la Fe en una fuerza con ejército propio y voz en los asuntos de la corona, hasta enfrentarse a la mismísima reina Cersei Lannister.
Capítulo 1
El septón errante
Nadie conoce el nombre real de este hombre. Él mismo cuenta que fue un septón itinerante, de esos que recorren aldeas demasiado pequeñas para tener septo propio, bautizando niños, casando parejas y absolviendo pecados a cambio de lo que la gente pudiera darle.
Sus pies descalzos, negros y endurecidos como raíces viejas, son la única prueba que respalda esa historia: años de caminos sin botas dejan esa marca, y nadie ha encontrado motivo para dudar de él.
Capítulo 2
Los gorriones toman el Septo
Cuando Brienne de Tarth se cruza con él en el camino, lo encuentra al frente de un grupo de gorriones que carga con los huesos de septones y septas asesinados durante la Guerra de los Cinco Reyes. Es solo uno de los muchos peregrinos que la guerra ha dejado sin hogar ni fe firme, salvo que este arrastra a cientos detrás.
El Septón Supremo anterior muere asesinado y los Máximos Devotos se reúnen para escoger sucesor. Según Qyburn, los gorriones no esperan el veredicto: entran hachas en mano y con su líder alzado sobre los hombros, y el cónclave, aterrado, lo nombra Septón Supremo ahí mismo.
Capítulo 3
El pacto con la reina
Apenas asume el cargo, vende hasta la última corona de oro del Septo Grande, la suya propia incluida, junto con las túnicas de tela suntuosa, y con lo obtenido compra pan para los gorriones y los pobres de Desembarco del Rey. Él viste lana basta y obliga con su ejemplo a que los demás septones hagan lo mismo.
Cersei Lannister ve en esa austeridad una herramienta: a cambio de la bendición de la Fe para su hijo y de que la corona quede libre de la deuda que arrastra con el Septo, deja que restaure la Fe Militante, disuelta desde los tiempos de Jaehaerys I. Los gorriones se convierten en Clérigos Humildes, un puñado de caballeros jura como Hijos del Guerrero, y al nuevo Septón Supremo empiezan a llamarlo, sin que a él parezca importarle, el Gorrión Supremo.
Capítulo 4
La caída de los Tyrell
Envalentonada por su nuevo poder, la Fe detiene a Margaery Tyrell y a sus primas cuando Osney Kettleblack confiesa, falsamente, haberse acostado con ellas. Al Septón Supremo esa confesión le suena impostada — nunca ha oído a un hombre hablar con tanto placer de su propia culpa— y ordena azotarlo hasta que suelta la verdad: fue Cersei quien lo obligó a mentir, y quien antes lo mandó a matar a su predecesor.
La siguiente vez que la reina pisa el Gran Septo, el Septón Supremo la hace arrestar por los mismos cargos que a su nuera, solo que en su caso son ciertos.
Capítulo 5
El juicio que no llega
Con las pruebas contra Margaery y sus primas demasiado débiles para sostener un juicio, el Septón Supremo las suelta bajo la custodia de Lord Randyll Tarly, que jura por lo sagrado que volverán cuando llegue el momento. A Cersei, en cambio, la escucha confesar día tras día: ella admite haberse acostado con su primo Lancel y con los Kettleblack, pecados que no la llevan al cadalso, y calla los que sí lo harían, como ordenar la muerte del Septón Supremo anterior o su parte en la del rey Robert.
Él le concede una visita diaria y acepta liberarla con una condición: un paseo de penitencia por las calles de Desembarco del Rey. Cersei acepta de mala gana y escoge el combate como forma de juicio, con Ser Robert Strong como campeón; Margaery, en cambio, se pone en manos de la Fe.
En el Consejo Privado, Kevan Lannister, Randyll Tarly y Mace Tyrell tragan cada exigencia del Septón Supremo aunque les repugne: con medio reino sublevado, nadie quiere empujar a los fieles a los brazos de otro pretendiente al trono. Para el Septón Supremo el asunto es sencillo: Stannis Baratheon ha abandonado a los Siete por un demonio rojo, y esa fe falsa no tiene sitio en los Siete Reinos.
Capítulo 6
El hombre bajo la túnica de lana
Es un hombre alto y delgado, de pelo gris y cara surcada de arrugas, con una barba corta entre gris y castaña y el cabello recogido en un moño. Sus ojos, hundidos y de color barro, tienen algo de acusadores; está tan flaco que roza lo famélico.
A diferencia de sus antecesores, no se pone coronas ni telas de oro: viste una túnica blanca de lana lisa que le llega a los tobillos y camina descalzo, con esos pies duros y callosos. Cersei Lannister, que lo ha sufrido de cerca, lo resume en una frase: «Este hombre es implacable».