Brienne Tarth
Brienne Tarth hereda Castillo del Atardecer como la única hija de Lord Selwyn Tarth que sobrevive a la infancia. Más alta y más fuerte que la mayoría de los hombres, cambia la aguja por la espada y termina siendo una de las pocas mujeres armadas caballero en todo Poniente.
Su lealtad a Lord Renly Baratheon la arrastra a la Guerra de los Cinco Reyes, y de ahí a un juramento distinto: encontrar a las hijas de Lady Catelyn Stark y devolverlas sanas y salvas, una promesa que la lleva a recorrer los caminos del reino junto al último compañero que nadie habría imaginado para ella, Jaime Lannister.
Capítulo 1
La heredera que codiciaban
280–289 d.C.
Brienne nace en 280 d.C.; es la primogénita de Lord Selwyn Tarth y crece en Castillo del Atardecer. Un hermano mayor, Galladon, muere ahogado con ocho años; dos hermanas pequeñas, Arianne y Alysanne, no pasan de la infancia. Al final, Brienne es la única heredera que le queda a su padre.
De joven recibe muchas peticiones de matrimonio, casi todas de hombres que van detrás del título y la fortuna de su padre, no de ella; los rechaza uno a uno. El primer compromiso, con el segundo hijo de Lord Bryen Caron, se rompe cuando él muere en 289 d.C., tras dos años de promesa. El segundo es con Ser Ronnet Connington, seis años mayor que ella: en su primer encuentro le regala una rosa, le dice que es todo lo que va a tener de él y rompe el compromiso porque la considera un «bicho raro». El tercero, Ser Humfrey Wagstaff, le exige que se comporte como una dama una vez casados; ella, con dieciséis años, responde que solo aceptará si la vence en combate. Wagstaff sale con tres huesos rotos, y ahí termina el compromiso. Su padre no vuelve a intentarlo.
Prefiere el caballo, la espada y la justa a las labores que se esperan de una dama, y su padre respalda su empeño en ser armada caballero pese al escándalo que provoca entre la nobleza. En un torneo, un grupo de caballeros empieza de pronto a cortejarla con historias y versos; ella casi llega a creer que la aceptan, hasta que otro caballero, ajeno al grupo, le cuenta la verdad: habían apostado, borrachos tras una cena, quién sería el primero en llevársela a la cama. Descubiertos, le dicen sin rodeos que nunca será una caballero de verdad y que debería dejar esa fantasía y dedicarse a casarse y tener hijos.
Cuando Lord Renly Baratheon visita Tarth durante el recorrido por su mayoría de edad, la trata con una cortesía a la que no está acostumbrada, y Brienne se enamora de él. Más tarde su padre la envía a Bastión de Tormentas, donde tiene que soportar las burlas del bufón de Renly.
Capítulo 2
La Guardia Arcoíris
Libros y serie
Estalla la Guerra de los Cinco Reyes. A la muerte de Robert, Renly se proclama rey con el respaldo de la Casa Tyrell, la más poderosa del reino; su hermano Stannis hace lo mismo, apoyado por la sacerdotisa roja Melisandre y varias casas del Mar Angosto. Furioso porque Renly no dobla la rodilla ante él, Stannis pone cerco a Bastión de Tormentas para forzar una negociación. Renly, entretanto, junta sus tropas en Puenteamargo y organiza un gran torneo para mostrar que el pulso con su hermano no le quita el sueño. Tarth, como feudo vasallo de Bastión de Tormentas, manda allí a Brienne al frente de una compañía de hombres de su padre.
Para estar a la altura de su nueva condición de rey, Renly forma una guardia propia, la Guardia Arcoíris, de siete miembros, cada uno con una capa de un color distinto. Brienne derriba a Loras Tyrell en el torneo y Renly la arma caballero en el acto, nombrándola Brienne la Azul y poniéndola a su servicio directo. Renly, a diferencia de casi todo el mundo, nunca se burla de ella; es el primero que la respalda así desde que lo hizo su padre.
Ella está ahí cuando Catelyn Tully se presenta buscando una alianza entre Stark y Baratheon; Renly solo la acepta si Robb Stark se somete a él. También está presente en el encuentro entre Renly y Stannis junto a Bastión de Tormentas, que termina sin acuerdo. Renly decide atacar el campamento de su hermano a la mañana siguiente; el ataque nunca llega a producirse. Mientras se viste para la batalla, una sombra aparece y le corta la garganta. Solo Brienne y Catelyn lo presencian; el resto de la Guardia Arcoíris entra al oír los gritos. Por ser quien está más cerca de Renly, Brienne sostiene su cuerpo, queda cubierta de su sangre y las sospechas caen sobre ella de inmediato.
Escapa del campamento en compañía de Lady Catelyn y pasa a servirle como escolta, acompañándola hasta Aguasdulces. Cuando Catelyn deja libre a Jaime Lannister, a condición de que le devuelvan a Sansa y Arya, ordena a Brienne llevarlo sano y salvo hasta Desembarco del Rey.
Capítulo 3
La mano contra el pecho
Libros y serie
En el camino, Jaime y Brienne no dejan de discutir hasta que la tensión estalla en un cuerpo a cuerpo; con las muñecas encadenadas, Jaime aguanta el envite casi a la par. La pelea termina cuando los sorprende y captura la Compañía Audaz.
Los mercenarios le cortan a Jaime la mano derecha y la cuelgan sobre el pecho de Brienne, montándolos a los dos cara a cara sobre el mismo caballo. Sin su mano de espada, Jaime pierde las ganas de vivir; Brienne lo convence de aguantar para vengarse. Jaime, por su parte, evita que tres Titiriteros Sangrientos —Zollo, Rorge y Shagwell— la agredan sexualmente.
En Harrenhal comparten un baño y allí Jaime le cuenta la verdad sobre la muerte de Aerys II Targaryen. Roose Bolton manda a Jaime hacia la capital, pero se queda con Brienne en Harrenhal, reservada como recompensa para Vargo Hoat. Jaime regresa y la salva justo cuando la fuerzan a enfrentarse a un oso, armada solo con una espada de torneo sin filo.
Ya en Desembarco del Rey, Loras Tyrell la señala de nuevo como responsable de la muerte de Renly, aunque cambia de idea en cuanto habla con ella. Aun así, Brienne sigue sin poder salir de la ciudad ni cumplir lo que prometió: encontrar y proteger a las hijas de Catelyn.
Lo que ha visto en Brienne —su lealtad, su idea de la caballería— cambia a Jaime. Contra los planes de su propia familia, la libera y le ordena buscar y proteger a Sansa Stark. Le da su espada de acero valyrio, heredada de su padre, y la bautiza como Guardajuramentos; le hace jurar que dará con Arya y con Sansa y las devolverá, sanas y salvas, junto a su madre.
Capítulo 4
La soga y la palabra
Brienne no deja de buscar a Sansa, ahora por las Tierras de los Ríos. Se le suma Podrick Payne, que fue escudero de Tyrion; ella acepta llevarlo consigo. Llevan un escudo con las armas pintadas de Ser Duncan el Alto y cruzan el Valle Oscuro. En el camino se topan con las tropas de Lord Randyll Tarly, y allí se les une otro viejo conocido de Brienne, Ser Hyle Hunt.
En Poza de la Doncella se suma Dick Crabb 'el Ágil'. Sus pesquisas la llevan hasta Punta Zarpa Rota, donde la emboscan varios antiguos Titiriteros Sangrientos, ya disueltos como banda. Con Guardajuramentos mata a Pyg, Shagwell y Timeon. En un septo junto a la desembocadura del Tridente, el Hermano Mayor cuenta que dio con el Perro, agonizando bajo un árbol, y que a su lado había estado Arya Stark, que había escapado hacia la costa. Brienne la busca por Poza de la Doncella y Salinas sin encontrar rastro.
En la Posada de la Encrucijada da con lo que queda de la Compañía Audaz, con Rorge disfrazado de Sandor Clegane y saqueando Salinas. Brienne lo mata, pero Mordedor la hiere.
Su grupo cae prisionero de los supervivientes de la Hermandad sin Estandartes. Thoros de Myr les da la noticia: Beric Dondarrion ha caído, entregando su vida por otra persona. Acaban ante Lady Corazón de Piedra, que no es sino una Catelyn Tully devuelta a la vida. Catelyn cree que Brienne la traicionó al dejar escapar a Jaime sin sus hijas, no le cree la historia de la búsqueda y le exige que mate a Jaime o afronte la ejecución. Brienne no quiere elegir entre las dos opciones, así que Catelyn manda que la ahorquen a ella, a Podrick y a Hunt. Ve morir a Podrick en la horca a su lado. Con la soga ya rodeándole el cuello, deja escapar una palabra.
Capítulo 5
A un día de Sansa
Brienne se deja ver un momento junto al Árbol de la Moneda, donde Jaime ha plantado su campamento. Le pide ayuda: quiere librar a Sansa Stark de las manos del Perro, y le advierte de que están a solo una jornada de camino. Si no la acompaña, el Perro acabará con Sansa. Jaime se pone en camino junto a ella.