Ronard Tormenta
Ronard Storm
Ronard Tormenta fue un bastardo que llegó a ceñir la corona de la Tormenta arrebatándosela a su propio medio hermano, el rey Morden II Durrandon. Antes de eso había sido su castellano y, en la práctica, quien de verdad gobernaba el reino. Su apodo, el Malnacido, le vino de una fama que cultivó durante décadas de reinado: la de un guerrero que no dejaba enemigo en pie ni mujer vencida sin reclamar.
Capítulo 1
El castellano que tomó la corona
Solo en los libros
Cuando Morden II Durrandon ocupaba el trono, la Casa Durrandon dejó atrás años de decadencia y recuperó parte de su antiguo brillo. Buena parte del mérito fue de Ronard, medio hermano bastardo del rey y guerrero de fama temible, que se convirtió en su castellano y pasó a manejar el reino de facto. Se casó con la hermana de Morden, lo que lo dejó a un paso del trono sin necesidad de ocuparlo.
No tardó cinco años en dar ese paso. Fue la propia esposa de Morden quien puso la corona sobre la cabeza de Ronard, y las canciones que se cantaron después dicen que también compartió su lecho. A Morden, considerado ya inofensivo, lo encerraron en una celda de una torre.
Capítulo 2
Treinta años del Malnacido
Solo en los libros
Ronard reinó durante casi tres décadas, tiempo suficiente para que el apodo de el Malnacido se le quedara pegado para siempre. Batalla tras batalla fue derrotando a los señores rebeldes y a los reyezuelos que le disputaban el reino, sin dejar uno en pie.
El matrimonio no lo frenó: de cada enemigo que vencía y le juraba lealtad exigía una hija como esposa. Al morir se le atribuían noventa y nueve hijos y, según cuenta la leyenda, veintitrés esposas. La mayoría de esos hijos nacieron bastardos y quedaron fuera de la herencia de su padre, así que tuvieron que labrarse su propio camino.
Capítulo 3
Sangre real en el pueblo llano
Solo en los libros
Miles de años después, ese reguero de hijos bastardos sigue notándose en las Tierras de la Tormenta. No es raro encontrar entre el pueblo llano, incluso entre los más humildes, a quien presume de llevar sangre real en las venas gracias a Ronard.