Trystane Martell
Trystane Nymeros Martell es el hijo menor del príncipe Doran Martell y de Lady Mellario de Norvos, y por tanto uno de los posibles herederos del trono de Dorne.
Su compromiso con la princesa Myrcella Baratheon, hija del rey Robert, lo convierte en una pieza de la frágil paz que intenta mantener unidos a Dorne y al resto de los Siete Reinos tras la guerra.
Capítulo 1
El hijo de un matrimonio roto
Desde 287 d.C.Libros y serie
Trystane nació en 287 d.C., el tercero y más pequeño de los hijos de Doran Martell, Príncipe de Dorne. De pequeño enfermó de unas manchas rojas que estuvieron a punto de acabar con él, aunque logró recuperarse.
Sus padres, Doran y Mellario de Norvos, se habían unido por amor, algo poco frecuente entre las grandes casas de Poniente. Pero las costumbres dornienses y las norvoshi no llegaron a entenderse, y poco después del nacimiento de Trystane, Mellario regresó a su ciudad natal.
Capítulo 2
El precio de la lealtad dorniense
Libros y serie
Durante la guerra de los Cinco Reyes, Tyrion Lannister, como Mano en funciones, buscaba asegurarse de que Dorne no se pusiera del lado de los enemigos de su casa. La solución que propuso fue un enlace: su sobrina Myrcella, hija del difunto rey Robert, se casaría con Trystane.
Doran Martell aceptó el trato, y la niña viajó a Dorne como pupila del príncipe, bajo la custodia de Ser Arys Oakheart, caballero de la Guardia Real.
Capítulo 3
Las partidas de sitrang
Trystane y Myrcella se llevaban bien durante su compromiso, entretenidos sobre todo con partidas de sitrang, un juego de estrategia dorniense. Ella le ganaba casi siempre, y a él no parecía importarle demasiado. Myrcella solía burlarse cariñosamente de que él repetía siempre la misma jugada: "Siempre dispone los cuadrados de la misma manera, con todas las montañas delante y los elefantes en los pasos. Así que yo envío a mi dragón para que se coma a sus elefantes."
Cuando la princesa Arianne urdió un plan para coronar a Myrcella, hizo que Rosamund Lannister, la dama de compañía de la niña, ocupara su lugar sin que el prometido lo notara. Ser Arys se encargó de mantener a Trystane alejado de esas visitas, por miedo a que descubriera el engaño.