Doran Martell
Doran Martell es cabeza de la Casa Martell, Señor de Lanza del Sol y Príncipe de Dorne, la región más independiente de los Siete Reinos. Donde su hermano Oberyn actúa por impulso, a Doran se lo conoce por sopesarlo todo largamente antes de mover una sola pieza, un rasgo que sus propios abanderados a veces confunden con debilidad.
Gobierna una Dorne que nunca olvidó cómo murió su hermana Elia durante la caída de la Dinastía Targaryen, y esa herida marca cada decisión que toma como príncipe.
Capítulo 1
El heredero solitario
248–273 d.C.
Doran nació en 248 d.C., primogénito y heredero de una madre que gobernaba Dorne por derecho propio. Detrás de él llegaron cuatro hermanos: Mors y Olyvar, que no pasaron de niños, y luego Elia y Oberyn, ya con años de diferencia. Esa distancia y las pérdidas de su madre en partos que no llegaron a término lo dejaron criándose casi solo, y quizá de ahí le viene la costumbre de no dejar ver lo que piensa.
Lo enviaron de escudero a Costa Salada, con los Gargalen. Años después, en un viaje por las Ciudades Libres, conoció a Mellario de Norvos. No fue un matrimonio pactado por conveniencia, como suele ser entre la nobleza poniente: se enamoraron. En 273 d.C. su madre se llevó a los hermanos menores a recorrer los Siete Reinos buscando pretendientes, y Doran se quedó en Lanza del Sol como castellano, junto a su esposa.
Capítulo 2
Un matrimonio que se apaga
279–287 d.C.
Su madre murió en 279 d.C. y Doran heredó Dorne. Cuando su hermana Elia murió durante la caída de los Targaryen, el príncipe Oberyn quiso que Dorne declarase su apoyo al heredero superviviente, Viserys Targaryen, pero Doran prefirió esperar. En las conversaciones con Jon Arryn el asunto quedó aparcado, aunque nadie dejó de sospechar que los Martell seguían odiando a los Lannister por dentro.
El matrimonio con Mellario, que había empezado por amor, se fue apagando. Tuvieron tres hijos, Arianne, Quentyn y Trystane, este último nacido en 287 d.C. Mellario nunca se acostumbró a las costumbres dornienses, y poco después de nacer Trystane, Doran envió a Quentyn como pupilo a la casa de Lord Anders Yronwood: era el precio de la paz después de que Lord Edgar Yronwood muriera de las heridas de un duelo con Oberyn, que por ello pasó una temporada fuera de Dorne. Mellario no se lo perdonó jamás, y con el tiempo volvió a Norvos.
Capítulo 3
El pacto de la víbora y la hierba
Desde 283 d.C.
Durante años, Doran y Oberyn trabajaron en secreto para acabar con el reinado de Robert Baratheon y arruinar a los Lannister. Oberyn viajó hasta Braavos, donde Viserys y su hermana Daenerys vivían bajo la protección de Ser Willem Darry, y allí selló un pacto que nadie más conocía: Dorne apoyaría a Viserys para reclamar el Trono de Hierro a cambio de que se casara con Arianne.
Doran llegó a planear enviar a Arianne a Tyrosh, como copera del Arconte, para que pudiera conocer a su prometido sin levantar sospechas. Mellario se opuso amenazando con hacerse daño si le quitaban a otro hijo, y Doran, que no quería lastimarla, dejó a Arianne en Dorne. Pensaba contarle el compromiso cuando cumpliera dieciséis años, pero acabó callándoselo, convencido de que su carácter impulsivo lo estropearía todo.
Mientras tanto, ofreció a su hija pretendientes de edad muy avanzada, como Lord Walder Frey, y dejó que ella rechazara a otros de su edad, como Ser Edmure Tully o Willas Tyrell. No era indecisión: temía que no buscarle marido despertara sospechas, y sabía de antemano que Arianne los iba a rechazar a todos.
Capítulo 4
El cuerpo que empieza a fallar
298–300 d.C.
Doran empezó a sufrir gota. En 298 d.C. todavía podía caminar, apoyado en un bastón, pero se mudó de Lanza del Sol a los Jardines del Agua. Dos años después la enfermedad había empeorado tanto que apenas podía valerse sin una silla de ruedas o un palanquín. No quería que sus enemigos supieran hasta qué punto se había vuelto vulnerable, así que se quedó recluido en los Jardines del Agua, lejos de miradas curiosas.
Allí prefiere sentarse entre naranjos y ver jugar a los niños en las piscinas, con vino fuerte y sin apenas visitas: convoca a Oberyn dos veces al mes y a Arianne solo dos veces al año. A quienes lo tienen por débil les diría, si hablara tanto como piensa, que su hermano Oberyn siempre fue la víbora, vistosa y peligrosa, mientras que él ha preferido ser la hierba en la que la víbora se esconde.
Capítulo 5
El asiento que costó una sobrina
Cuando Joffrey Baratheon se sentó en el Trono de Hierro, Doran se negó a jurarle lealtad y llegó a plantearse apoyar a Renly Baratheon. Tyrion Lannister le hizo cambiar de bando ofreciéndole tres cosas a la vez: un asiento en el Consejo Privado, justicia por la muerte de Elia y la promesa de casar a su hijo menor, Trystane, con la princesa Myrcella Baratheon, que se criaría en Dorne como su pupila.
Cuando llegó el momento de viajar a Desembarco del Rey a ocupar ese asiento, la gota ya se lo impedía, así que envió en su lugar a Oberyn, encargado de reclamar el puesto en el Consejo y de exigir la justicia prometida para su hermana.
Capítulo 6
La víbora que no fue a la guerra
Obara Arena, la mayor de las hijas de Oberyn, fue a ver a su tío a los Jardines del Agua para contarle la rabia que sentía Dorne por la muerte de su padre y ofrecerse a marchar sobre Antigua. Doran se negó: según la ley, lo de Oberyn no había sido un asesinato. Nymeria Arena le propuso después, camino de Lanza del Sol, aliarse con su hermana Tyene para matar a Lord Tywin Lannister, a sus hijos y a su nieto el rey Tommen; Doran volvió a negarse.
Regresó a Lanza del Sol para que su pueblo viera que aún mandaba, aunque a las puertas del castillo la gente le arrojó fruta podrida. Dentro lo esperaba su hija Arianne, preparando un banquete por su vuelta. Tyene propuso casar deprisa a Myrcella con Trystane y coronarla a ella en lugar de su hermano Tommen, ya que por ley doniense su derecho al trono sería más fuerte; Doran también dijo que no. Para mantener la paz mantuvo confinadas a las hijas de Oberyn, salvo a Sarella, que no estaba en Dorne, y conoció por fin a Myrcella y a su escudo, Ser Arys Oakheart. Por entonces llegó desde Desembarco del Rey el cráneo de Ser Gregor Clegane, muerto por el veneno de Oberyn, que Cersei Lannister enviaba como gesto de paz.
Arianne, convencida de que su padre pensaba apartarla de la sucesión en favor de Quentyn, urdió con un puñado de conspiradores coronar a Myrcella, quedarse con Dorne y recluir a Doran en los Jardines del Agua. Los guardias de Doran frustraron el plan en el Sangreverde: Myrcella salió herida a manos de Ser Gerold Dayne y Ser Arys murió allí mismo. Doran mandó arrestar a Arianne y la mantuvo semanas encerrada y sola en Lanza del Sol.
Cuando por fin la liberó, discutieron por la traición, y Doran le contó lo que llevaba ocultando desde la muerte de Elia: que trabajaba para devolver el trono a los Targaryen y que planeaba arrebatarle a Tywin Lannister todo lo que quería antes de matarlo. Con Viserys ya muerto, su plan pasaba ahora por aliarse con la reina Daenerys Targaryen, y había enviado a Quentyn a Essos para escoltarla de vuelta a Poniente.
Capítulo 7
El cráneo, la trampa y la flota de Lys
Cuando Ser Balon Swann llegó a Lanza del Sol, Doran ofreció un banquete en su honor con toda la nobleza de Dorne presente, y allí recibió por fin el cráneo de Ser Gregor Clegane. A su derecha se sentaba Arianne, que ya conocía los planes de su padre. Ser Balon le comunicó que la reina Cersei quería que Myrcella viajara por tierra a Desembarco del Rey para ver a su hermano, que Doran ocupara su asiento en el Consejo y que Trystane conociera la ciudad; Doran propuso que fueran por mar, pero Balon se negó.
En privado, Doran reveló a su hija, a Tyene, Obara, Nymeria y a Areo Hotah cuál era la trampa: durante el viaje unos hombres gritarían «Mediohombre», matarían a Trystane, y Balon afirmaría falsamente haber visto a Tyrion Lannister entre los asaltantes. Todo obra de Cersei. Doran dijo que un «amigo» en la capital lo había avisado, y que la negativa de Balon a viajar por barco había confirmado sus sospechas.
Para frenar el plan, hizo que Balon viera las heridas de Myrcella, quien, siguiendo lo que le indicó Arianne, culpó a Ser Gerold Dayne de haberlas causado y de la muerte de Ser Arys, y pidió que se le hiciera justicia. Doran envió a Obara a escoltar a Balon hasta la Ermita Alta, sede de Estrellaoscura, mandó a Nymeria a Desembarco del Rey a reclamar el asiento doniense en el Consejo, y a Tyene, disfrazada de septa, a ganarse la confianza del nuevo Septón Supremo. Mientras esperaba noticias de Quentyn, le llegó el aviso de que una flota zarpaba desde Lys hacia Poniente.