Quentyn Martell
Quentyn Martell es el segundo hijo del príncipe Doran Martell, señor de Dorne, y de Mellario de Norvos; su hermana mayor es Arianne y su hermano menor, Trystane.
Criado lejos de Lanza del Sol, al cuidado de la casa Yronwood en Palosanto, Quentyn crece sabiendo que su padre guarda para él un papel importante en el futuro de Dorne, aunque durante años ni siquiera él llega a entender del todo en qué consiste. Esa duda es la que empuja el resto de su historia: hasta dónde está dispuesto a llegar un segundo hijo para no volver a casa con las manos vacías.
Capítulo 1
El pupilo de Palosanto
281–299 d.C.Solo en los libros
Nacido en Lanza del Sol, Quentyn es enviado de niño a Palosanto como pupilo de Lord Anders Yronwood. La medida es idea de su padre para cerrar la vieja herida entre las dos casas, abierta años atrás por el duelo que enfrentó y mató a Lord Edgar Yronwood a manos del príncipe Oberyn Martell. Su madre, Mellario, se opone: le parece demasiado pronto para apartarlo de la familia, y la decisión termina pesando sobre el matrimonio de sus padres.
En Palosanto entabla una amistad duradera con Cletus Yronwood, hijo mayor de Lord Anders, y con el círculo que lo rodea, entre ellos Archibald Yronwood. Se enamora en silencio de Ynys, la hija mayor de Lord Anders, hasta que ella se casa y se marcha; su primer beso se lo da una de las gemelas Drinkwater, y nunca averigua cuál de las dos fue.
Su padre le escribe insistiéndole en que aprenda cuanto pueda de su maestre y de su maestro de armas, porque un día tendrá que gobernar Dorne, aunque el motivo exacto de esas palabras se le escapa a Quentyn. Monta a caballo desde los seis años y se ejercita con espada, lanza y escudo desde que puede sostenerlas. A los dieciocho, Lord Anders lo arma caballero, dejando pasar el ofrecimiento de su tío Oberyn para hacerlo él mismo.
Capítulo 2
El plan que Arianne no conocía
300 d.C.Solo en los libros
Se cree que Quentyn marcha con las tropas de Yronwood, pero en realidad cruza el mar Angosto en secreto. En Lanza del Sol, su hermana Arianne malinterpreta su ausencia y llega a temer que su padre lo haya enviado a contratar a la Compañía Dorada para arrebatarle su lugar como heredera de Dorne.
Ante la sospecha de Arianne, el príncipe Doran le revela por fin lo que había guardado durante años: un pacto matrimonial cerrado en secreto y el verdadero motivo por el que Quentyn navega hacia el este.
Capítulo 3
La travesía hacia Meereen
300 d.C.Solo en los libros
Quentyn zarpa de Los Tablones con Gerris Drinkwater, Willam Wells, los primos Cletus y Archibald Yronwood y el maestre Kedry. Cruzan el mar Angosto hasta Lys, donde Quentyn se hace pasar por mercader, y allí cambian de barco para embarcar en el Triguero. En la travesía, unos corsarios los abordan y matan a Willam, a Cletus y al maestre Kedry.
Los tres supervivientes se ven varados en Volantis más tiempo del previsto: la guerra que se libra en la bahía de los Esclavos ha cerrado el tráfico marítimo hacia Meereen y ningún capitán quiere llevarlos. Terminan por unirse, disfrazados, a los Hijos del Viento, compañía mercenaria contratada por Yunkai; entre los mercenarios, a Quentyn lo apodan «Rana» y sirve de escudero a Archibald.
Los tres dornienses combaten junto a los Hijos del Viento durante el asedio de Astapor. Cuando intentan desertar al norte de Yunkai para llegar a Daenerys, el Príncipe Desharrapado se lo impide y les ordena unirse a ella dentro de las filas mercenarias, queriendo tener un pie en ambos bandos por si la fortuna cambia. Los Cuervos de Tormenta acaban dando con ellos, y Daario Naharis los conduce hasta Meereen.
Capítulo 4
El pergamino y la Rana
300 d.C.Solo en los libros
Daario los presenta ante Daenerys como nuevos reclutas de los Cuervos de Tormenta, pero los dornienses revelan que son caballeros y piden hablar en privado. Quentyn entrega entonces un pergamino sellado, firmado por Ser Willem Darry y el príncipe Oberyn Martell y atestiguado por el Señor del Mar de Braavos: el pacto por el que Viserys Targaryen se casaría con Arianne a cambio del apoyo de Dorne. Como Viserys ha muerto en Vaes Dothrak, Quentyn se ofrece a sí mismo como esposo de Daenerys.
Daario se burla de él, y Daenerys ordena que los tres sean tratados con cortesía. Anuncia su próximo matrimonio con Hizdahr zo Loraq y les cede habitaciones en la Gran Pirámide. Ser Barristan cree que la llegada de Quentyn lo cambia todo; Daenerys no está tan segura y piensa en la profecía de Quaithe sobre el «hijo del sol».
Al día siguiente Quentyn se acerca a Daenerys, que le promete que algún día buscará ayuda en Dorne. Él delata a los demás Hijos del Viento infiltrados entre los Cuervos de Tormenta, que son arrestados. En el banquete por la paz entre Meereen y Yunkai, Daenerys lo lleva a conocer a Rhaegal y a Viserion; los dragones lo asustan, pero aun así le habla de su propia sangre Targaryen.
Daenerys le dice que no tiene sitio en Meereen y le pide que vuelva a casa, pues su corte no es lugar seguro para él; Quentyn se niega. Le niegan audiencia el día en que se abre la Fosa de Daznak; está presente cuando Daenerys huye a lomos de Drogon y cuando el rey Hizdahr recibe la cabeza del capitán Groleo. Barristan lo interroga por el envenenamiento de Belwas y lo halla inocente, y aconseja a los tres dornienses que regresen a Dorne y olviden el pacto. Quentyn se niega: no puede volver con las manos vacías.
Capítulo 5
El fuego de Rhaegal
300 d.C.Solo en los libros
Con Daenerys desaparecida, sus compañeros quieren volver a Dorne, pero Quentyn decide intentar domar a uno de los dragones de la reina, apelando a su propia sangre Targaryen. Negocia con el Príncipe Desharrapado la ayuda de los Hijos del Viento para capturar a Rhaegal y a Viserion, a cambio de Pentos, y firma el acuerdo.
Disfrazados de Bestias de Bronce, Quentyn y sus compañeros llegan hasta el foso donde están encerrados los dragones. La contraseña que les habían dado no sirve, porque ese mismo día se produce el golpe de Barristan y los guardias reales no la conocen. Quentyn intenta domar a Viserion, pero Rhaegal lo baña en fuego por la espalda; los mercenarios huyen y ambos dragones escapan.
Missandei lo cuida, pero Quentyn muere en cama tres días después, cubierto de quemaduras. Barristan, que ejerce de Mano en ausencia de Daenerys, cree que habría sido mejor que Rhaegal se lo hubiera comido entero. Archibald y Gerris, encarcelados, sostienen que actuó por amor a la reina; Barristan insiste en que lo hizo por deber hacia Dorne. Los caballeros dornienses que quedan aceptan llevarle a Barristan su mensaje al Príncipe Desharrapado.