Casa Manderly de Puerto Blanco
House Manderly of White Harbor
La Casa Manderly de Puerto Blanco gobierna el puerto más grande del Norte y es la única casa norteña que rinde culto a los Siete. Bajo su emblema del tritón con tridente responden más de una docena de señores menores repartidos por las tierras al este del Cuchillo Blanco.
Su historia, sin embargo, no empezó en el Norte: los Manderly llegaron allí ya formados como casa, después de perderlo todo mucho más al sur.
Capítulo 1
Los señores del Mander
Solo en los libros
Mucho antes de que existiera Puerto Blanco, los Manderly eran una casa de los Primeros Hombres asentada en las orillas del gran río Mander, dentro del antiguo Reino del Dominio, con Dunstonbury como su fortaleza. Se dice incluso que el río debe su nombre a la familia. Con la Casa Peake mantuvieron una rivalidad tan vieja como su propio linaje.
Esa enemistad estalló más de una vez. Bajo el rey Gwayne III Gardener, Manderly y Peake llegaron a las armas, y solo el arbitraje real evitó el derramamiento de sangre. Generaciones después, cuando Garth X Gardener llegaba al final de su reinado sin hijos varones, sus dos únicas hijas —una casada con un Manderly, la otra con un Peake— se convirtieron en la excusa de cada bando para reclamar la corona del Dominio. La guerra que siguió duró casi veinte años, hasta que Ser Osmund Tyrell, mayordomo de Altojardín, sumó fuerzas con otros señores del Dominio, derrotó a Manderly y Peake por igual, y entronizó a un primo lejano del rey muerto: Mern VI Gardener.
Capítulo 2
El destierro y la fortaleza nueva
Solo en los libros
La derrota tuvo consecuencias tardías. Según el maestre Yandel, el rey Perceon III Gardener llegó a temer que los Manderly acumulasen demasiado poder y encargó a Lord Lorimar Peake que los expulsara del Dominio. Sin tierra propia, la casa cruzó el reino y fue acogida por los Stark de Invernalia, que aceptaron su vasallaje a cambio del oro que trajeron consigo al exilio.
Ese origen sureño todavía se nota: son la única casa del Norte que sigue la Fe de los Siete y que arma caballeros según la costumbre andala. Los Stark les entregaron la Guarida del Lobo, una fortaleza vieja, con el encargo de defender el Cuchillo Blanco de piratas e incursiones. Cuando la ciudad que creció a su sombra se convirtió en Puerto Blanco, los Manderly levantaron Nueva Fortaleza a imagen de la Dunstonbury que habían perdido.
Capítulo 3
Bodas con los Stark, y una que nunca fue
Solo en los libros
Ya instalados en el Norte, los Manderly cultivaron el favor tanto de sus señores Stark como de la corona targaryen. La princesa Viserra, hija del rey Jaehaerys I y de la reina Alysanne, fue prometida a un Lord Manderly, pero murió en Desembarco del Rey al caer de su caballo antes de que pudiera celebrarse la boda.
Otros enlaces sí llegaron a buen puerto. Jeyne Manderly se casó con Rickon Stark, heredero de Lord Cregan Stark, y le dio dos hijas, Serena y Sansa. Más tarde, Myriame Manderly desposó a Rodwell Stark y llegó a ser Señora de Invernalia.
Capítulo 4
El Gran Consejo y la Danza de los Dragones
101–136 d.C.Solo en los libros
En 101 d.C., la Casa Manderly tomó partido por la princesa Rhaenys Targaryen en el Gran Consejo reunido en Harrenhal para decidir la sucesión al Trono de Hierro.
Casi tres décadas después, con el reino dividido por la Danza de los Dragones, el príncipe Jacaerys Velaryon viajó hasta Puerto Blanco e Invernalia para ganarse al Norte para la causa de su madre, Rhaenyra Targaryen. Lord Desmond Manderly respondió enviando guerreros al mando de sus propios hijos, Ser Medrick y Ser Torrhen.
Terminada la guerra, Torrhen Manderly quedó como uno de los regentes del joven rey Aegon III y renunció al cargo en 132 d.C., tras la muerte de su padre y de su hermano por una fiebre de invierno. Cuando Aegon III alcanzó la mayoría de edad en 136 d.C., puso fin a la regencia y destituyó a su Mano del Rey, que también era un Manderly.