Barbrey Ryswell
Barbrey Ryswell, más conocida en el Norte como Lady Dustin, es la señora de Fuerte Túmulo y una de las voces con más peso entre los vasallos de los Bolton. Segunda hija de Rodrik Ryswell, enviudó joven y desde entonces gobierna sola sus tierras, con una lengua afilada y una memoria que no perdona.
Su importancia no está en los ejércitos que manda, escasos, sino en lo que sabe y calla: rencores viejos con la Casa Stark, lealtades nuevas con los Bolton, y una habilidad probada para mover a otros sin que se note su mano.
Capítulo 1
La muchacha de Los Riachuelos
Solo en los libros
De joven, Barbrey pasaba temporadas en Los Riachuelos, donde coincidía con Brandon Stark, entonces pupilo de su padre en Fuerte Túmulo. Entre los dos nació algo más que amistad, y ella perdió la virginidad con él antes de que nadie hablara de bodas. Lord Rodrik soñaba con emparentar a su hija con los Stark, y por un tiempo pareció que sería con Brandon.
El compromiso se rompió cuando Lord Rickard Stark decidió casar a su heredero con Catelyn Tully. Barbrey nunca aceptó que fuera decisión de Brandon, y culpa del arreglo al maestre Walys antes que a los propios Stark; desde entonces desconfía de los maestres. Su padre lo intentó de nuevo con Eddard Stark, pero también él acabó prometido a una Tully. Barbrey terminó casándose con Lord Willam Dustin.
Capítulo 2
El jinete que no volvió
282–283 d.C.Solo en los libros
Willam Dustin partió a la Rebelión de Robert apenas medio año después de la boda, para pelear junto a Eddard Stark. Barbrey le pidió que enviara en su lugar a su tío abuelo, veterano de otra guerra, pero Willam quiso ir en persona. Antes de irse, ella le regaló el mejor semental de los establos de su padre, y él prometió volver montado en él.
Willam murió en la Torre de la Alegría, y fue Eddard quien le devolvió el caballo a Barbrey, asegurando que su marido había caído con honor. Nunca trajo sus huesos: dijo que quedaron enterrados en Dorne. En cambio, sí se tomó el trabajo de traer al Norte los restos de su hermana Lyanna. Barbrey nunca se lo perdonó, y ese agravio sigue vivo en ella.
Capítulo 3
El paje de Fuerte Terror
Solo en los libros
Domeric Bolton, hijo de su hermana Bethany, sirvió cuatro años como paje de Barbrey, y ella le tomó verdadero cariño: casi el único Bolton al que parece haber querido de verdad.
Tras la muerte de Domeric, Barbrey sospecha que Ramsay, el bastardo de Roose Bolton, tuvo algo que ver. No lo dice abiertamente, pero la sospecha la acompaña.
Capítulo 4
Pocos hombres para Robb Stark
298–299 d.C.Solo en los libros
Cuando estalla la Guerra de los Cinco Reyes, Barbrey manda un contingente de Fuerte Túmulo a unirse a Robb Stark, aunque ella misma reconoce después que envió los menos que pudo sin llamar la atención de Invernalia. Esos mismos hombres, de paso, la mantienen al tanto de todo lo que ocurre en el ejército del Rey en el Norte.
Capítulo 5
Las cuentas de la Boda Roja
299 d.C.Solo en los libros
Capítulo 6
La boda que no era una boda
300 d.C.Solo en los libros
Cuando Roose Bolton decide casar a su hijo Ramsay con la muchacha que todos llaman Arya Stark, Barbrey viaja a Invernalia con provisiones y con la propia novia bajo su custodia. Antes de eso, Roose le presenta a Theon Greyjoy, y ella queda desconcertada por su aspecto; le pregunta a Roose si el prisionero está en su sano juicio, sin obtener respuesta clara.
Barbrey convence a Theon de que solo él, y no Jon Nieve —bastardo y hombre del Muro—, puede dar fe de que la novia es quien dice ser. Con eso lo suma, sin decirlo así, a la farsa de la boda. Ella asiste a la ceremonia y al banquete, sentada junto a Theon mientras nadie más se le acerca.
Después, en un descenso a las criptas de Invernalia, Barbrey le confía a Theon la historia de su amor por Brandon Stark y le advierte: si algún día pasan por Fuerte Túmulo los huesos de Eddard Stark, no llegarán más lejos, se los echará a los perros antes de dejarlos descansar junto a Lyanna. Le exige silencio sobre lo hablado.
Cuando aparecen los primeros asesinatos en Invernalia, Barbrey defiende a Theon frente a las sospechas de Aenys Frey, y en su lugar apunta a los rencores acumulados contra los Frey entre los norteños que perdieron gente en la Boda Roja: los Manderly, los Umber y otros más.