Jeyne Poole
Jeyne Poole nace en Invernalia, hija del mayordomo de la fortaleza, Vayon Poole. Crece junto a los niños Stark y se convierte en la mejor amiga de Sansa, con quien comparte la infancia norteña y, después, el viaje a Desembarco del Rey cuando su padre acompaña a Lord Eddard Stark a la capital.
Años más tarde, cuando el Norte arde en guerra, su nombre vuelve a aparecer ligado a Invernalia, aunque ya no de la misma manera.
Capítulo 1
La hija del mayordomo
Desde 287 d.C.
Jeyne crece dentro de los muros de Invernalia como hija de Vayon Poole, el hombre que lleva las cuentas y el orden de la fortaleza. Su cercanía con los hijos de Eddard y Catelyn Stark la convierte en algo más que la hija del servicio: es la compañera constante de Sansa Stark, la amiga con la que comparte juegos y confidencias.
Esa amistad tiene también su lado áspero. Jeyne se burla con frecuencia de Arya Stark, la hermana pequeña de su amiga, y esa costumbre la acompañará hasta bien entrada la adolescencia.
Capítulo 2
El Torneo de la Mano
Cuando Lord Eddard Stark es nombrado Mano del Rey, viaja junto a su padre hasta la capital. Allí, en una clase de costura junto a la princesa Myrcella, suelta un comentario que enciende la chispa entre las dos hermanas Stark: dice que Joffrey no le quita ojo a Sansa, y eso basta para que Arya estalle.
En las justas del Torneo de la Mano, Jeyne repara en Lord Beric Dondarrion entre los caballeros y anuncia, entusiasmada, que se casará con él. Poco después presencia la muerte de un joven caballero en la liza y tiene que ser sacada del lugar por la septa Mordane para calmarse.
Capítulo 3
La masacre del servicio
La caída de la casa Stark en Desembarco del Rey arrastra a buena parte de su servidumbre, y Jeyne se cuenta entre quienes sobreviven a la matanza. Su padre no corre la misma suerte y muere en ella.
Acusan a Jeyne de traición y la arrestan. Ser Boros Blount, de la Guardia Real, la encierra junto a Sansa Stark en un mismo cuarto. Poco después alguien decide su destino: acaba en manos de Petyr Baelish.
Capítulo 4
La niña que se hizo pasar por Arya
Tiempo después, Ser Jaime Lannister se cruza con una muchacha norteña que asegura ser Arya Stark, sin llegar a reconocerla. A Brienne le explica luego que no puede tratarse de ella: con casi toda la familia de Arya muerta y solo Sansa y su hermano bastardo con vida, en el Muro, nadie está en condiciones de desmentir a la impostora. Según Jaime, en el Norte, la casa Bolton sabe perfectamente que la muchacha es un fraude.
Esa muchacha es Jeyne, enviada a Invernalia para casarse con Ramsay Bolton, el paso con el que Lord Roose Bolton busca dar peso a su reclamo sobre el castillo. En Desembarco del Rey, la reina Cersei Lannister cuenta la maniobra a su manera: dice que Petyr Baelish encontró a un "cachorro de mayordomo" y la vistió de Arya Stark para enviarla al Norte.
Capítulo 5
La boda del Bastardo
Jeyne es obligada a casarse con Ramsay Bolton. Antes de la ceremonia le suplica varias veces a Theon Greyjoy que la ayude a escapar, sin conseguirlo. La noche de bodas, cuando Theon la desviste, descubre su espalda cubierta de cicatrices, como si la hubieran azotado; Ramsay quiere saber, ya en la cama, si ella sabría satisfacerlo, y Jeyne contesta que la han preparado para eso.
Desde entonces vive encerrada en una torre, y lo que Ramsay le hace la deja profundamente marcada. Quienes la bañan ven los hematomas en su cuerpo, y sus llantos se oyen por toda Invernalia. Para Lady Barbrey Ryswell, ese llanto hace más daño a la causa de los Bolton que el propio ejército de Stannis Baratheon: a los Frey no les importa, pero entre las viejas casas del Norte, antes leales a los Stark, la lealtad empieza a resquebrajarse cada vez que oyen llorar a "Arya Stark".
Capítulo 6
La fuga de Invernalia
Bajo el nombre de Abel, Mance Rayder llega a Invernalia con seis mujeres del pueblo libre disfrazadas de criadas, dispuesto a sacar a Jeyne del castillo. Entre todos ayudan a que ella y Theon Greyjoy logren huir, pero ninguno de los demás corre la misma suerte: Mance y sus mujeres son capturados. A ellas las desuellan; a él lo dejan en una jaula al raso, con las pieles de sus compañeras como único abrigo contra el frío.
Ya fuera de los muros, Jeyne y Theon son hallados por Mors Umber, que los lleva hasta el campamento de Stannis Baratheon. En la huida, el frío le ha ennegrecido la punta de la nariz.