Lewyn Martell
Lewyn Martell fue príncipe de Dorne y hermano juramentado de la Guardia Real, el cuerpo de siete caballeros que protegía al rey Aerys II Targaryen. Era tío del actual Príncipe de Dorne, Doran Martell, y hermano menor de la mujer que gobernó la región antes que él.
Su lealtad quedó puesta a prueba cuando el reino se partió en dos durante la Rebelión de Robert, un conflicto que enfrentó a los fieles a la corona Targaryen con los ejércitos alzados por Robert Baratheon.
Capítulo 1
El hermano jurado
Solo en los libros
Antes de vestir la capa blanca, Lewyn era el hermano pequeño de la mujer que gobernaba Dorne. El rey Aerys II lo aceptó entre los siete caballeros de su Guardia Real, un cargo que exigía renunciar a tierras, título y a la posibilidad de tener esposa e hijos.
El voto no le impidió mantener una amante en secreto. Ser Barristan Selmy y el resto de sus hermanos de capa blanca conocían la relación y, por lealtad al propio Lewyn, guardaron silencio sobre ella.
Capítulo 2
Diez mil dornienses
Solo en los libros
Cuando Robert Baratheon se alzó en armas, Aerys retuvo en la corte a la sobrina de Lewyn como garantía de que Dorne no le fallaría. Le ordenó reunir diez mil lanzas dornienses y llevarlas junto a las fuerzas que el príncipe Rhaegar Targaryen levantaba contra los rebeldes.
Lewyn obedeció y marchó al frente de sus hombres, dejando atrás una tierra que el rey mantenía como rehén de su propia obediencia.
Capítulo 3
La batalla del Tridente
283 d.C.Solo en los libros
En el Tridente, Lewyn cayó gravemente herido antes de que Ser Lyn Corbray lo buscara para el combate singular que acabaría con su vida. Para cuando cruzaron aceros, la herida ya lo había condenado.
Murió en el mismo campo donde se decidió la guerra, entre las fuerzas que Rhaegar había reunido para contener a Robert.
Capítulo 4
El regreso a Dorne
Solo en los libros
Terminada la guerra, Jon Arryn, la nueva Mano del rey Robert I Baratheon, se ocupó de devolver los huesos de Lewyn a Dorne. Allí, según se cuenta, siguen guardados hasta hoy.
Capítulo 5
Alto como una torre
Solo en los libros
Arianne Martell, hija de Doran, lo recordaba como un hombre de gran estatura, alto como una torre según sus propias palabras.
«Mi tío decía siempre que lo que determina la valía de un hombre es la espada que lleva en la mano, no la que tiene entre las piernas.» — un dicho suyo que ella conservó.