batalla del Tridente
Battle of the Trident
La batalla del Tridente fue el choque que decidió la Rebelión de Robert: el día en que dejó de haber dudas sobre quién ganaría la guerra. Se libró en el paso del Forca Verde que después tomaría el nombre de Vado Rubí, cuando los ejércitos rebelde y realista se encontraron cara a cara.
Ahí murió el príncipe heredero Rhaegar Targaryen a manos de Robert Baratheon, y con él se apagó la última posibilidad seria de que la dinastía Targaryen conservara el trono.
Capítulo 1
Los ejércitos que no llegaron a tiempo
283 d.C.Solo en los libros
Tras perder en Septo de Piedra, Aerys II comprendió por fin el tamaño de la amenaza, quizá la mayor que había enfrentado la dinastía desde los días de Daemon Fuegoscuro. Los rebeldes se habían ido concentrando en la orilla este del Forca Verde, y en cuanto los Tully y los Arryn se sumaron a Stark y Baratheon, tuvieron fuerza suficiente para marchar por el Camino Real hacia el paso del Tridente.
Rhaegar reapareció para tomar el mando del ejército del rey. Aerys, para asegurarse a los Martell, les recordó que la princesa Elia seguía en su poder, y envió al príncipe Lewyn Martell hacia el norte al frente de diez mil dornienses para que se unieran a Rhaegar. Barristan Selmy y Jonothor Darry partieron a buscar lo que quedaba de las tropas de Jon Connington, y el propio Rhaegar convenció a su padre de pedir ayuda a Tywin Lannister.
Lo decisivo, sin embargo, fue lo que nunca ocurrió: ni la flota que Mace Tyrell y Paxter Redwyne mantenían frente a Bastión de Tormentas ni ninguna otra fuerza del sur recibió la orden de subir. Unos cuarenta mil hombres marcharon al norte bajo el mando de Rhaegar, más numerosos que los rebeldes pero sin haber peleado nunca como un solo ejército.
Capítulo 2
El martillo que decidió la guerra
283 d.C.Solo en los libros
Los dornienses de Lewyn Martell cargaron contra el flanco izquierdo rebelde en el vado. Ser Lyn Corbray tomó la espada de su padre herido, Dama Desesperada, y con ella rompió la formación enemiga; en medio del choque se topó con el propio Lewyn, ya malherido, y lo mató. Cerca de allí, Barristan Selmy iba dejando hombres atrás a cada golpe.
Robert encontró a Rhaegar en el agua y los dos pelearon solos mientras la batalla seguía a su alrededor. El martillo de guerra de Robert le dio de lleno en el pecho al príncipe, con tanta fuerza que los rubíes de su armadura se soltaron y cayeron al río, y de ahí le vino al lugar su nombre. Sin Rhaegar, el ejército del rey se deshizo y echó a correr.
Capítulo 3
Los indultos de Robert
283 d.C.Solo en los libros
La victoria dejó la guerra decidida. Con el ejército real deshecho, el camino a Desembarco del Rey quedó abierto; la única fuerza realista que seguía en pie estaba clavada frente a Bastión de Tormentas, mientras los Lannister ya marchaban hacia la capital y los Greyjoy se decidían por fin a favor de los rebeldes. Robert había salido herido del combate, así que fue Eddard Stark quien llevó al ejército hacia el sur, corriendo por llegar antes que Tywin.
A Barristan Selmy lo llevaron ante Robert casi muerto; hubo quien aconsejó rematarlo, pero el nuevo rey lo perdonó y mandó a su propio maestre a curarlo. Más tarde perdonó también a Jaime Lannister, pese a que este había matado al propio Aerys, algo que le valdría para siempre el apodo de Matarreyes. A los dos los tomó Robert en su Guardia Real.