Desembarco de Aegon
Aegon's Landing
El Desembarco de Aegon es el momento exacto en que la historia de Poniente cambia de rumbo: un señor de una isla remota, Aegon Targaryen, llega a la boca del Aguasnegras junto a sus dos hermanas con la idea de que en el continente solo debería haber un rey. De ese primer paso en tierra firme nace el asentamiento que acabará siendo la capital del reino, y arranca una guerra que unirá casi todos los Siete Reinos bajo una sola corona.
Capítulo 1
El séptimo día
2 a.C.Solo en los libros
Antes de zarpar, Aegon Targaryen reunió en Rocadragón a los señores que se habían sumado a su causa. Al séptimo día del encuentro salieron cuervos hacia los Siete Reinos con un mensaje simple: de ahí en adelante habría un solo rey en el continente, y ese sería él.
La noche anterior a la partida, Aegon rezó en el septo de la isla junto a sus hermanas Visenya y Rhaenys. Al amanecer zarparon con una flota cuyo tamaño nadie recuerda con certeza: las crónicas hablan de un ejército que iba de unos pocos cientos a tres mil hombres.
Capítulo 2
La boca del Aguasnegras
2 a.C.Solo en los libros
Los barcos llegaron a una desembocadura que nadie defendía. Por una casualidad que las crónicas no dejan de señalar, Aegon tocó tierra el mismo día en que Harren Hoare, señor de las islas y los ríos, se instalaba por fin en su enorme fortaleza recién terminada, Harrenhal.
Cuando la noticia llegó a Antigua, el Septón Supremo se encerró en el Septo Estrellado y pasó una semana entera rezando. En la colina más alta junto al río, Aegon mandó levantar una fortificación de madera, el Fuerte Aegon, mientras enviaba a Rhaenys a Rosby y a Visenya a Stokeworth.
Aegon superó lo que las crónicas llaman su Primera prueba, y con la desembocadura ya asegurada se hizo coronar en el propio Fuerte Aegon como rey de todo Poniente y escudo de su pueblo.
Capítulo 3
Una guerra de dos años
Desde 2 a.C.Solo en los libros
Coronado ya, el nuevo rey dejó atrás el fuerte que llevaba su nombre y marchó hacia las Tierras de los Ríos a buscar a Harren el Negro. Lo que había empezado como un desembarco se convirtió en una campaña que se prolongó más de dos años.
Cuando terminó, el Septón Supremo ungió a Aegon como rey en Antigua. Seis de los Siete Reinos habían quedado bajo su corona; solo Dorne se mantuvo aparte, fuera de su alcance.