Chett
Chett fue mayordomo de la Guardia de la Noche, encargado primero de los cuervos y del cuidado del maestre Aemon y, después de perder ese puesto, de las perreras.
Su nombre queda ligado a la Gran Exploración más allá del Muro, la expedición enviada en busca de Benjen Stark, en la que un grupo de hermanos negros tramó un plan para desertar.
Capítulo 1
El hijo del recolector de sanguijuelas
Solo en los libros
Chett nació cerca del Pantano de la Bruja, en las Tierras de los Ríos, hijo de un recolector de sanguijuelas que las vendía a los maestres; de él aprendió el oficio. Su cara cubierta de espinillas lo mantenía alejado de las muchachas del pueblo.
Le llevó flores a una joven llamada Bessa esperando ganarse su favor, pese a la fama que ella tenía de acostarse con cualquiera; ella lo rechazó con desprecio y Chett, furioso, la mató.
Fue apresado cerca de Sietecauces por uno de los bastardos de Lord Walder Frey, al parecer Walder Ríos, y enviado al Muro.
Capítulo 2
Relevado por Samwell Tarly
Solo en los libros
En el Muro sirvió cuatro años como mayordomo, encargado de los cuervos y del cuidado del maestre Aemon junto a Clydas.
Perdió el puesto cuando Jon Nieve convenció a Aemon de que Samwell Tarly le sería más útil como mayordomo; Chett fue trasladado a las perreras.
Capítulo 3
Los perros de la Gran Exploración
Solo en los libros
Se hizo cargo de los perros durante la Gran Exploración que la Guardia de la Noche lanzó más allá del Muro. Junto a Lark de las Hermanas, coincidió con Jon Nieve mientras este hablaba con una de las esposas de Craster, y fue Jon quien después los oyó hablar de un motín.
Capítulo 4
El motín que no fue
299 d.C.Solo en los libros
Durante la búsqueda de Benjen Stark y Ser Waymar Royce, Chett se unió a una conjura de trece hermanos negros decididos a desertar, entre ellos Daga, Piesligeros, Ollo Manomocha, Donnel Colina, Kedge Ojoblanco, Lark de las Hermanas, Rolley de Villahermana, Karl el Patizambo, Maslyn, Paul el Pequeño y Serrucho.
Planeaban matar antes de huir al Lord Comandante Jeor Mormont, para que el mando pasara a Ser Ottyn Wythers y este ordenara volver al Muro; a Blane, al mando de los hombres de la Torre Sombría; a Grubbs y Aethan, de guardia esa noche; a Dywen y Bannen, para que nadie pudiera seguirles el rastro; y a Samwell Tarly, para que no avisara al Muro con un cuervo. A Chett le tocaba matar a Sam y soltar a los cuervos, además de liberar a los perros —a los que llevaba días sin alimentar para que estuvieran más fieros— entre caballos despavoridos y tiendas derribadas, mientras huían con la comida que habían ido acumulando.
Horas antes de actuar empezó a nevar; Chett calculó que la nieve fresca los delataría y canceló la fuga, aunque siguió decidido a matar a Sam. Cuando lo encontró, sonó el cuerno que anunciaba el ataque de los Otros, y del miedo se orinó encima.
En la desbandada que siguió, los Otros lo mataron y lo convirtieron en espectro; sería uno de los que más tarde atacarían a Sam en su huida hacia el sur junto a Elí.