Walder Frey
No confundir con Walder Frey (hijo de Jammos) · Walder Frey (hijo de Merrett) · Walder Frey (hijo de Ryman).
Walder Frey lleva casi un siglo gobernando Los Gemelos, el castillo doble que vigila el único puente sobre el Tridente entre el Norte y el resto de Poniente. Ha sobrevivido a siete esposas y engendrado más hijos de los que la mayoría de los señores puede nombrar, y buena parte de ellos llevan su nombre con la esperanza de ganarse su favor.
Su lealtad se la debe siempre al bando que va ganando, y esa cautela —más que cualquier ejército que su casa pudiera reunir— es lo que ha mantenido a los Frey en pie durante un siglo de guerras ajenas.
Capítulo 1
El Tardío Lord Frey
De niño, Walder estuvo presente en Murosblancos en la boda de su hermana con Lord Ambrose Butterwell. La ceremonia se adelantó deprisa después de que él mismo la sorprendiera con un criado; la corte lo recordaría durante años como el crío más insoportable que había pisado el castillo.
Décadas más tarde, cuando estalló la Rebelión de Robert, Lord Walder se tomó su tiempo antes de mover a sus hombres hacia el Tridente. Para cuando sus tropas llegaron, la batalla ya estaba decidida. Su señor feudal, Hoster Tully, le puso el mote que lo acompañaría el resto de su vida: el Tardío Lord Frey.
Capítulo 2
El precio del paso
Cuando la guerra volvió a dividir el reino, Walder repitió el mismo cálculo: esperó antes de responder a la llamada de Edmure Tully en nombre de Robb Stark. Esta vez el retraso no le costó nada, porque el paso de Los Gemelos era la única manera de cruzar el Tridente con un ejército, y Robb lo necesitaba.
Lady Catelyn Tully viajó a Los Gemelos para negociar en persona. A cambio del paso, dos de los hijos de Walder quedaron comprometidos con Robb y con Arya Stark. Dos nietos suyos partieron hacia Invernalia como pupilos, y uno de sus hijos, Olyvar, entró al servicio de Robb como escudero.
Capítulo 3
El heredero muerto y la novia más gorda
Stevron Frey, el hijo mayor y heredero de Walder, murió combatiendo por la causa de Robb Stark. Fue una pérdida que, años después, cambiaría cómo se hablaba de la lealtad de la casa.
Por esas mismas fechas, Lord Roose Bolton pidió la mano de una de las nietas de Walder. Walder había prometido pagar su peso en plata como dote, así que Roose, con ese cálculo en mente, escogió a la más corpulenta de todas ellas.
Capítulo 4
La Boda Roja
Libros y serie
Cuando llegó a Los Gemelos la noticia de que Robb se había casado con Jeyne Westerling, rompiendo el compromiso pactado con una hija de Walder, sonó como un insulto. Ryman Frey, ahora heredero de la casa tras la muerte de Stevron, retiró indignado su apoyo al Rey en el Norte.
Walder no se limitó a romper la alianza: se puso de acuerdo con Roose Bolton y con Tywin Lannister para acabar con los Stark y los Tully de una vez. A través de su hijo Lothar hizo llegar una oferta de paz: Robb y sus hombres estarían a salvo si volvían a Los Gemelos para ver casarse a Edmure Tully con Roslin Frey.
El ejército norteño aceptó y volvió. Durante el banquete de bodas, los hombres de Walder cayeron sobre los invitados a pesar de las leyes de hospitalidad que debían protegerlos. Esa noche murieron el rey Robb Stark, Lady Catelyn Tully y buena parte de sus abanderados y sus tropas.
Walder juró lealtad a los Lannister poco después. Su segundo hijo, Emmon, recibió Aguasdulces como parte del pago.
Su nieto Merrett contaría más tarde que a Walder no le quedaba ya mucho tiempo, y que cuando muriera cada Frey miraría solo por sí mismo. El propio Walder, pese a su carácter despiadado, seguía queriendo a los suyos incluso cuando lo decepcionaban —algo que había podido permitirse con Stevron, el hijo al que crio para creer que la sangre pesaba más que cualquier otra cosa, pero que sus herederos actuales ya no compartían.
Capítulo 5
La sombra de la boda
Desde la Isla Tranquila, el Hermano Mayor denunciaría que Lord Frey enviaba partidas desde Los Gemelos a cazar proscritos por los caminos cercanos.
Walder también mandó un cuervo a Desembarco del Rey reclamando varias tierras para su casa. El Consejo Privado discutió la petición durante días. Qyburn advirtió que buena parte de la ciudad —y del reino entero— consideraba la matanza de la boda un crimen contra las leyes de los dioses y de los hombres, y que a la Corona no le convenía parecer cómplice de él.
El Gran Maestre Pycelle opinó que Walder jamás se atrevería a matar a su propia sangre. Cersei Lannister no estuvo de acuerdo: fuera quien fuera el que heredara Los Gemelos, no tendría los mismos escrúpulos, y acusar y ejecutar a un pariente incómodo siempre era una forma barata de librarse de él.
Capítulo 6
El precio de la lealtad
Walder cerró después un pacto matrimonial con Lord Wyman Manderly: dos de sus nietos, Rhaegar y Walder el Pequeño, se casarían con las nietas de Manderly, Wynafryd y Wylla.
Cuando Roose Bolton marchó hacia el Norte, Walder envió con él más de mil cuatrocientos soldados de su casa, al mando de dos de sus hijos, Ser Aenys y Ser Hosteen Frey.
Capítulo 7
El hombre bajo la piel de comadreja
Con los años, la gota dejó a Walder atado a una silla, calvo, desdentado y con la piel colgando bajo el mentón; aun así, seguía presumiendo de que todavía podía engendrar hijos. Muchos de sus descendientes heredaron ese aire de comadreja, en su cara alargada y sus ojos llorosos.
Es un hombre de lengua afilada y trato brusco, cauteloso hasta la desconfianza, y solo se compromete con el bando que ya va ganando —lo que le ha dado fama de aliado poco fiable. Guarda cada desaire que ha sufrido en la memoria, y no lo olvida.
Ha tenido ocho esposas, veintidós hijos y siete hijas legítimos, además de un número indeterminado de bastardos. Muchos de ellos bautizan a los suyos como Walder o como Walda, con la esperanza de quedar bien con el patriarca.