Maris Baratheon
Maris Baratheon fue la segunda hija de Lord Borros Baratheon y Lady Elenda Caron, señores de Bastión de Tormentas, y una de las cuatro hermanas que la gente llamó las Cuatro Tormentas.
Cuando la Danza de los Dragones llevó a los príncipes rivales hasta la puerta de su casa, una sola frase suya dirigida al príncipe Aemond Targaryen bastó para torcer el rumbo de lo que vino después.
Capítulo 1
Una de las Cuatro Tormentas
Solo en los libros
Maris nació en Bastión de Tormentas, la segunda de los hijos de Lord Borros Baratheon y Lady Elenda Caron. Por delante de ella llegó su hermana Cassandra, y detrás tres hermanos más pequeños: Floris, Ellyn y Royce.
De las cuatro hermanas, apodadas las Cuatro Tormentas, Maris pasaba por ser la de mente más despierta, aunque también la que menos favorecida salió en el reparto de la belleza familiar.
Capítulo 2
La pulla que desató la tormenta
129 d.C.Solo en los libros
En 129 d.C., al estallar la Danza de los Dragones, ambos bandos llamaron a las puertas de Bastión de Tormentas buscando la lealtad de Lord Borros. Primero llegó el príncipe Aemond Targaryen, enviado por los Verdes para sellar un matrimonio con alguna de las Cuatro Tormentas; la elegida no fue Maris. Después se presentó el príncipe Lucerys Velaryon, en nombre de su madre, y Lord Borros le negó su apoyo, aunque no permitió que los dos jóvenes se enfrentaran bajo su techo.
Lucerys se marchó sin más incidentes, pero Maris no dejó pasar la ocasión: se dirigió al príncipe Aemond con un comentario cargado de sorna sobre el ojo que había perdido, y le dijo que se alegraba de que su hermana fuese la prometida, pues ella prefería un marido entero. La provocación surtió efecto: Aemond montó a Vhagar y salió tras Lucerys y su dragón Arrax, dándoles alcance sobre la bahía de los Naufragios.
El bufón Champiñón sostuvo después que Aemond le arrancó los ojos a Lucerys y se los llevó a Maris sobre un lecho de algas; el Gran Maestre Munkun, en su Relato Verídico, rechaza esa versión.
Capítulo 3
El velo de las Hermanas Silenciosas
131 d.C.Solo en los libros
El septón Eustace deja constancia de que, para 131 d.C., Maris había tomado los votos de las Hermanas Silenciosas. Champiñón añadió que el ingreso llegó después de que su propia madre ordenase cortarle la lengua, pero el archimaestre Gyldayn no da crédito a ese detalle.