Aemond Targaryen
Aemond Targaryen es el segundo hijo del rey Viserys I Targaryen y la reina Alicent Hightower, hermano menor de Aegon II y jinete de Vhagar, el dragón más viejo y temido que queda en Poniente.
Creció comparado con su hermano mayor y señalado por no tener montura propia, hasta que un día decidió resolverlo por su cuenta y reclamó a la única bestia que nadie más se atrevía a montar.
Su nombre queda ligado para siempre a la guerra civil que parte a la Casa del Dragón en dos, la Danza de los Dragones.
Capítulo 1
El príncipe sin dragón
110–120 d.C.Libros y serie
Aemond nació en Desembarco del Rey en 110 d.C., el segundo varón que la reina Alicent le dio al rey Viserys I. De recién nacido se decía que era la mitad de grande que su hermano Aegon y el doble de fiero. Su llegada, y la de Aegon antes que él, removió una corte que ya venía inquieta: Viserys había nombrado heredera a su hija Rhaenyra años atrás y no pensaba dar marcha atrás, por más hijos varones que le naciera su segunda esposa. Alrededor de esa negativa se formaron dos bandos, verdes y negros, y hasta el propio tío del niño, el príncipe Daemon, empezó a mirarlo con frialdad: cada nacimiento de Alicent lo alejaba un puesto más del trono.
Esa tensión de los mayores bajó entera a los hijos. Aemond y sus hermanos crecieron midiéndose con los tres varones de Rhaenyra —Jacaerys, Lucerys y Joffrey—, a los que veían como ladrones de una corona que por sangre les correspondía a ellos. Los festines compartidos, las lecciones con el mismo maestre, los entrenamientos codo con codo no acercaron a los primos: los desgastaron más. Y dentro de ese grupo Aemond cargaba con una humillación propia, porque era el único sin dragón: Aegon volaba en Fuegosol, Helaena en Sueñafuego, hasta Daeron, más pequeño que él, ya tenía a Tessarion.
La ocasión de arreglarlo llegó tras el funeral de Laenor Velaryon. El rey pensaba llevar a Aemond a Rocadragón para ver si el chico se atrevía a reclamar un huevo por su cuenta, pero Aemond, con diez años, apuntó más alto: fue directo a Vhagar, el dragón más viejo y más fiero conocido, libre desde la muerte de Laena Velaryon. Su sobrino Joffrey, de tres años, lo sorprendió espiándolo; Aemond lo abofeteó, lo tiró sobre un montón de excremento de dragón y escapó volando antes de que nadie pudiera impedirlo. Cuando bajó a tierra, sus sobrinos lo esperaban. Hubo pelea, y en ella Lucerys le sacó el ojo derecho con su propia daga.
De ese día le quedó el ojo perdido y un nombre que ya no se le despegaría nunca: Aemond el Tuerto.
Capítulo 2
La espada del tuerto
120–129 d.C.Libros y serie
La pérdida del ojo no lo apartó de la espada. Bajo la tutela de Ser Criston Cole, Lord Comandante de la Guardia Real, Aemond se convirtió en un espadachín rápido y peligroso, de los que no dan segundas oportunidades.
Tenía diecinueve años cuando su padre murió. Al día siguiente, la reina Alicent mandó a buscarlo con Ser Willis Fell, y lo encontraron en la armería, ya vestido para su instrucción de la mañana, como si el mundo no acabara de cambiarle la vida entera.
Capítulo 3
El vuelo sobre la bahía de los Naufragios
129 d.C.Libros y serie
Muerto Viserys, Otto Hightower envió a Aemond a Bastión de Tormentas. El anterior señor del castillo, Boremund Baratheon, había apoyado a la princesa Rhaenys, y los verdes temían que su heredero, Borros, hiciera lo mismo; para evitarlo, le ofrecieron a Aemond en matrimonio con una de sus hijas a cambio de su bandera.
Borros lo recibió bien y estaba dispuesto a cerrar el trato, pero mientras discutían fechas y dotes llegó el príncipe Lucerys Velaryon, enviado por Rhaenyra a pedir lo mismo. Aemond lo provocó delante de todos, le exigió que se arrancara un ojo si no quería morir. Borros no permitió que se derramara sangre en su casa y despachó a Lucerys con escolta.
Maris Baratheon llamó cobarde a Aemond por dejarlo marchar, y eso bastó. Aemond salió tras él sobre Vhagar, en plena tormenta. Arrax era más joven y más rápido, pero Vhagar era cinco veces mayor y aguantaba mejor el viento; se encontraron sobre la bahía de los Naufragios y el combate, si lo hubo, no pudo durar mucho. Arrax cayó herido al agua, y con él Lucerys.
Aemond volvió a Desembarco del Rey esperando una bienvenida de héroe. En vez de eso, su madre y su abuelo le recriminaron lo hecho: con un príncipe muerto, la guerra ya no tenía marcha atrás. Su hermano Aegon, en cambio, celebró un banquete en su honor y lo llamó sangre legítima del dragón. Desde entonces sus enemigos tuvieron un nombre nuevo para él: Aemond el Matasangre.
Capítulo 4
La trampa de Reposo del Grajo
129–130 d.C.Libros y serie
En la trampa tendida en Reposo del Grajo, la princesa Rhaenys peleaba contra tropas enemigas cuando aparecieron, sin avisar, Aegon sobre Fuegosol y Aemond sobre Vhagar. Sola contra Vhagar quizá habría tenido opciones; contra dos dragones a la vez, ninguna. Aun así no huyó: se quedó a pelear.
La batalla se cerró con Rhaenys y su dragona Meleys muertas, Aegon con quemaduras graves y Fuegosol con un ala tan dañada que ya no volvería a volar como antes.
Mientras su hermano se recuperaba, Aemond gobernó el reino durante un año como Príncipe Regente y Protector del Reino, con la corona de rubíes de Aegon el Conquistador puesta sobre su cabeza.
Capítulo 5
El Príncipe Regente en Harrenhal
130 d.C.
Como Príncipe Regente, Aemond reunió un ejército con Ser Criston Cole, ya Mano del Rey, para ir contra el príncipe Daemon en Harrenhal. Mientras marchaban, Desembarco del Rey cayó en manos de Rhaenyra y del propio Daemon.
Tras recuperar el castillo, mandó matar a Ser Simon Strong y a los suyos. Perdonó, en cambio, a Alys Ríos, una bastarda de la casa caída, que pronto pasó a ser su amante. Fue ella quien le salvó la vida a un escudero que Aemond estaba estrangulando por traerle malas noticias.
Según Hongo el bufón, Alys usaba filtros y pociones para encender no solo a Aemond, sino también a Ser Criston, y así sembró la rivalidad entre los dos hombres hasta separarlos. Aemond dejó Harrenhal montado en Vhagar y se dedicó a quemar aldeas de las Tierras de los Ríos leales a los negros, sin entrar en una sola batalla, solo para dejarlos sin grano.
En su ausencia, Lady Sabitha Vypren tomó Harrenhal y con él a Alys. Aemond volvió a rescatarla.
Capítulo 6
El duelo del Ojo de Dioses
130 d.C.
El príncipe Daemon y la semilla de dragón Ortigas peinaron las Tierras de los Ríos buscando a Aemond y a Vhagar sin dar con ellos. Al final Daemon decidió esperarlo en Harrenhal: lo desafió y aguantó allí trece días con Caraxes a su lado, hasta que Aemond llegó, con Alys ya embarazada a su lado.
El día veintidós del quinto mes de 130 d.C., ambos príncipes se enfrentaron sobre el Ojo de Dioses, cada uno montado en su dragón. La pelea terminó con los dos jinetes y los dos dragones estrellados contra la tierra, justo cuando Daemon le clavó a Aemond su espada Hermana Oscura en el ojo que le quedaba.
Su cuerpo, atado a la silla de Vhagar, se hundió en el lago. Lo recuperaron años después, junto con el cráneo del dragón, con Hermana Oscura todavía clavada en la cuenca.
Capítulo 7
La reina bruja de Harrenhal
132 d.C.
En 132 d.C., con Aegon III todavía un niño bajo regencia, corrió la voz de que unos forajidos se habían reunido en Harrenhal alrededor de una reina hechicera. Ser Tyland Lannister, entonces Mano del Rey, mandó a Ser Regis Groves y a Ser Damon Darry con cien hombres a poner orden.
La reina bruja resultó ser Alys, que se presentaba como la viuda de Aemond. Llevaba consigo a un niño al que llamaba hijo del príncipe, y lo ofrecía como rey legítimo frente a Aegon III.
Galería

Aemond Targaryen, imagen 2Coronación Aegon II.png · hieloyfuego.fandom.com · este wiki publica bajo CC-BY-SA