batalla del Prado Hierbarroja
Battle of the Redgrass Field
El Prado Hierbarroja es el campo donde se resolvió por las armas el primer gran desafío a la línea de sucesión de los Targaryen tras la muerte de Aegon IV: allí se enfrentaron los hombres leales al rey Daeron II y los que seguían a su medio hermano Daemon Fuegoscuro, que reclamaba la corona empuñando la espada ancestral de la casa real.
De aquella jornada nació el nombre de un linaje entero de pretendientes al Trono de Hierro, los Fuegoscuro, cuya sombra se alargaría durante generaciones sobre el reinado de los reyes que vinieron después.
Capítulo 1
Dos dragones, una corona
Solo en los libros
Cuando el hijo bastardo de la princesa Daena Targaryen cumplió doce años, el rey Aegon IV lo reconoció como suyo y le entregó Fuegoscuro, la espada de acero valyrio que había pasado de rey en rey. Antes de morir, Aegon legitimó a todos sus hijos naturales y les abrió sitio en la sucesión. Daemon creció convencido de que la corona debía haber sido suya y no de su medio hermano Daeron II, cuyo origen no todos daban por cierto.
Con el tiempo se proclamó rey legítimo y levantó un ejército; el reino se partió entre quienes seguían al dragón del trono y quienes seguían al dragón de su blasón. Lord Butterwell, la Mano de Daeron II, no logró apaciguar los ánimos, y días antes del choque fue sustituido por Lord Hayford. Un partidario de Daemon fue apresado con huevos de dragón robados que debían reforzar su causa, y una tormenta dejó varados en el mar a los ballesteros que Lord Bracken traía para la batalla.
Capítulo 2
El campo sin nombre
196 d.C.Solo en los libros
Los dos ejércitos se toparon en un campo llano que aún no tenía nombre. La vanguardia de Lord Arryn se deshizo bajo el ataque de Daemon, que dejó atrás los cuerpos de Wyl Waynwood y del Caballero de las Nueve Estrellas antes de trabar combate con Ser Gwayne Corbray. Las dos espadas de acero valyrio se cruzaron hasta que Daemon hirió a su rival y lo dejó ciego; en vez de rematarlo, bajó del caballo y mandó llevarlo junto a los maestres.
Esa tregua le costó la victoria. Lord Cuervo de Sangre y sus arqueros habían tomado mientras tanto un altozano que dominaba el campo, y desde allí acorralaron a Daemon a tiro de flecha. Mató primero a Aegon, el mayor de los gemelos de Daemon, sabiendo que su padre no lo abandonaría; luego disparó siete flechas contra el propio Daemon y lo abatió. Aemon, el gemelo menor, alzó la espada de su padre para seguir luchando y también cayó.
Sin sus jefes, los rebeldes empezaron a desbandarse. Aceroamargo logró recoger Fuegoscuro del suelo, reunir a los que quedaban y cargar contra los arqueros del altozano, hiriendo a Cuervo de Sangre en un ojo antes de que la carga se apagara. El príncipe Baelor Targaryen cayó entonces sobre el flanco rebelde al frente de hombres de las Tierras de la Tormenta y de Dorne, mientras Maekar Targaryen aplastaba el otro costado, y con eso la batalla quedó decidida.
Capítulo 3
Diez mil muertos
196 d.C.Solo en los libros
Diez mil hombres quedaron en el campo, y de esa sangre absorbida por la tierra le vino después el nombre de Prado Hierbarroja. Con Daemon y sus dos hijos muertos, la rebelión se apagó y Daeron II quedó confirmado como rey de los Siete Reinos. Entre los caídos también estaban Lord Hayford, muerto a manos de Lord Gormon Peake, y los tres hijos de Ser Eustace Osgrey.
Aceroamargo escapó a las Ciudades Libres con Fuegoscuro todavía en su poder, y varios hijos de Daemon —cinco de ellos, entre ilegítimos y reconocidos— mantuvieron vivo el reclamo durante décadas, hasta la muerte, mucho más tarde, de Maelys el Monstruoso. Los cantantes recordarían la jornada con la canción «El martillo y el yunque», en honor a la maniobra de Baelor y Maekar.