Edric Tormenta
Edric Storm
Edric Tormenta es el hijo bastardo del rey Robert Baratheon, reconocido por su padre pese a nacer de un escándalo que estalló la misma noche en que su tío Stannis se casaba. Crece lejos de la corte, en Bastión de Tormentas, sin saber todavía que su sangre —sangre de un rey— acabará convirtiéndolo en una pieza que más de un bando querrá para sí cuando estalle la guerra por el Trono de Hierro.
Afable y terco a la vez, hereda de Robert algo más que el apellido: un don para ganarse el cariño de cuantos lo rodean, incluso de quienes desconfían de su cuna.
Capítulo 1
El hijo nacido en boda ajena
Desde 287 d.C.Solo en los libros
La historia de cómo llegó al mundo no es precisamente honorable. La noche en que Stannis se casaba con Selyse, Robert y Delena Florent yacieron juntos en el propio lecho nupcial de los recién casados, mientras la pareja aún bailaba abajo, en el salón. Stannis lo vivió como una afrenta directa a su honor. Robert pidió disculpas en público, pero cuando el niño nació, fue Stannis quien decidió su destino: lo mandó lejos, a Bastión de Tormentas, bajo la tutela de su otro hermano, Renly. Como Delena era de cuna noble, Robert no dudó en reconocerlo como suyo.
Renly, ocupado en sus propios asuntos, delegó casi toda la crianza en su castellano, Ser Cortnay Penrose, y en los maestres y maestros de armas del castillo. Cada día de su nombre le llegaba un regalo de su padre: un poni un año, una capa de armiño al siguiente, y hasta, en una ocasión, un martillo en miniatura, réplica del que usaba Robert en combate. El niño contestaba con cartas de agradecimiento que llegaban hasta Desembarco del Rey, y el rey las leía riendo, para después preguntarle a Varys qué demonios le había mandado esta vez.
Pese a la distancia, Robert se acercaba cada año a Bastión de Tormentas durante unos pocos días. En esas visitas le enseñaba a manejar la espada, y padre e hijo entrenaban juntos, aunque fuera poco tiempo.
Capítulo 2
Un nombre que llega hasta Desembarco del Rey
Solo en los libros
Cuando Eddard Stark conoce a Gendry, el aprendiz de armero de Desembarco del Rey, no puede evitar pensar en los otros hijos que Robert dejó repartidos por el reino: Mya Piedra, en el Valle, y este otro niño, Edric, del que apenas sabe nada.
En una conversación a solas, Ned le pregunta a Petyr Baelish qué sabe de los bastardos del rey. Baelish solo puede darle dos nombres: el del niño de Bastión de Tormentas, y el de unos gemelos nacidos en Roca Casterly a los que, según dice, mandó matar la propia reina Cersei.
Capítulo 3
El asedio de Bastión de Tormentas
Solo en los libros
En cuanto Stannis se proclama rey, decide convertir a su sobrino en arma política: si Edric lleva la sangre Baratheon a la vista y los hijos de Cersei no muestran ni rastro de ella, eso basta para probar ante el reino que Joffrey y sus hermanos son hijos de Jaime Lannister y no de Robert.
Para hacerse con el niño, Stannis pone sitio a Bastión de Tormentas. Ser Cortnay Penrose aguanta semana tras semana, no por lealtad a una causa, sino por el terror que le produce imaginar qué le haría Stannis al muchacho si el castillo cayera. Cae de todos modos.
Stannis se lleva a Edric consigo, esta vez a Rocadragón. Allí el niño encuentra a alguien de su edad y de su misma sangre: su prima Shireen, la hija de Stannis, con quien pronto traba amistad.
Capítulo 4
Días de armas y letras en Rocadragón
Solo en los libros
En Rocadragón todos coinciden en lo mismo: Edric hereda de su padre ese carácter terco y afable a la vez, con una simpatía que le gana amigos sin proponérselo. Comparte lecciones con el maestre Pylos junto a Shireen y Devan Seaworth, el hijo de Ser Davos, y con ambos entabla una amistad cercana. Hasta el propio Stannis se lo reconoce a Davos: «¿Os conquistó el muchacho? Es un don que tiene. Lo heredó de su padre y lo lleva en la sangre. Sabe que es hijo de un rey, pero prefiere olvidar que es bastardo. Y adora a Robert, igual que lo adoraba Renly cuando era pequeño».
Le entusiasma la idea de seguir los pasos de Robert: se entrena con las armas cada día que puede, devora los libros de historia de Poniente, y se declara devoto del Guerrero, fe que no piensa abandonar aunque en la isla intenten convertirlo al culto de R'hllor. «No pienso rezar al Señor de la Luz. Soy hombre del Guerrero, igual que mi padre», dice.
Jugando con Shireen y el bufón Caramanchada en el Jardín de Aegon, Edric se cruza con Ser Davos Seaworth, y también es testigo de cómo su tío abuelo, Ser Axell Florent, arresta al Caballero de la Cebolla acusándolo de querer matar a Melisandre.
Capítulo 5
La sangre de un rey
Solo en los libros
Melisandre le pide a Stannis algo mucho más oscuro: sacrificar a Edric, convencida de que la sangre de un rey bastaría para despertar a los dragones de piedra y darle así la victoria en su guerra. Stannis se niega.
Davos no se fía de que esa negativa vaya a durar. Temiendo que Stannis termine cediendo, organiza en secreto la fuga del niño: lo embarca de noche en la galera lysena Loco Prendos, rumbo a las Ciudades Libres. Nombra guardián del niño a Ser Andrew Estermont, primo de Edric, y hace que lo acompañen como protectores Ser Gerald Gower, Ser Triston de Colina Cuenta, Lewys el Pescadero y Omer Blackberry.
Melisandre le advierte a Davos que esconder al niño no cambia nada: «Cuando caiga la Larga Noche, Edric Tormenta morirá como todos los demás, esté donde esté. Morirá y también morirán vuestros hijos».
Capítulo 6
Rumbo a Lys
Solo en los libros
Los últimos rastros de Edric lo sitúan en alta mar, cruzando el mar Angosto a bordo de la Loco Prendos, siempre bajo la vigilancia de los hombres que Davos puso a su cargo.
La siguiente vez que se sabe algo de él, el barco ya ha llegado a destino: sigue oculto en la ciudad libre de Lys, con Ser Andrew Estermont y el resto de su escolta procurando que nadie dé con su paradero.