Ala de Plata
Silverwing
Ala de Plata fue la dragona de la reina Alysanne Targaryen, y quien la acompañó en la mayoría de los viajes que la hicieron célebre por todo el reino. Nació a mediados del siglo I después de la Conquista y llegó a sobrevivir su propio siglo, hasta el punto de que décadas más tarde, ya sin la reina, otra mano completamente distinta volvió a montarla.
De escamas de un plateado brillante, se la recordaba como una criatura de trato inusualmente manso para su especie. Es uno de los pocos dragones targaryen de los que queda memoria en dos épocas tan separadas entre sí.
Capítulo 1
El huevo de la cuna
36–49 d.C.Solo en los libros
Cuenta la leyenda que Ala de Plata rompió el cascarón a partir de un huevo que su hermana Rhaena había dejado en la cuna de la pequeña Alysanne, allá por el año 36 después de la Conquista.
Cuando la familia real tuvo que huir de la capital durante el reinado de Maegor, Ala de Plata partió junto a Alysanne hacia Marcaderiva. Antes de eso, sus propias llamas, junto a las de Azogue y Vermithor, habían prendido la pira funeraria del rey Aenys I.
Alysanne ya volaba sobre su dragona en el año 48. Ese mismo año, tras morir Maegor, Ala de Plata cruzó el cielo hasta Desembarco del Rey junto a Jaehaerys y Rhaena, para que el primero pudiera reclamar el trono.
Al año siguiente, el propio Jaehaerys y Alysanne huyeron sobre sus dragones hasta Rocadragón para casarse en secreto. Allí se quedarían durante el resto de la regencia.
Capítulo 2
Los progresos de la reina
54–58 d.C.Solo en los libros
Jaehaerys pasó buena parte de su reinado visitando a sus señores y celebrando audiencias por todo el reino, montado en Vermithor. Alysanne siempre volaba a su lado sobre Ala de Plata. En el año 54 llegaron a Antigua para el funeral del Septón Supremo, y Ala de Plata se posó sobre El Faro, avivando sus llamas con el batir de sus alas y sobresaltando a toda la ciudad.
Ese mismo año, cuando Rhaena voló hasta la capital sobre Sueñafuego buscando a su hija Aerea, Ala de Plata y Vermithor se alzaron rugiendo, y por un momento se temió que los dos dragones acabaran enfrentándose.
En el 58, Alysanne emprendió sola un viaje al norte. Empezó por Puerto Blanco, donde decenas de miles de norteños miraron a Ala de Plata con la misma parte de fascinación que de miedo. Lord Alaric Stark, invocando la quema de Harrenhal, le prohibió cruzar las murallas de Invernalia, aunque Alysanne acabó convenciéndolo para que se acercara al animal.
Cansada de esperar a su marido, la reina siguió hasta el Muro, pasando por Último Hogar y otras fortalezas, entre ellas la aldea que después se llamaría Corona de la Reina en su honor. Los hombres del Castillo Negro se quedaron paralizados ante el dragón, que a su vez no parecía sentirse cómodo tan al norte: siseaba y gruñía con cada ráfaga de viento.
Se la tenía por una criatura relativamente dócil, amistosa incluso con desconocidos. La propia Alysanne llegó a decir de ella: «Enviadme a los confines de la tierra y casadme con el rey de Mossovy o el Señor del Yermo Gris, que Ala de Plata me traerá de vuelta con Jaehaerys».
Capítulo 3
La grieta y el último vuelo
92–100 d.C.Solo en los libros
En el año 92, un desacuerdo con Jaehaerys por las decisiones del rey sobre la sucesión llevó a Alysanne a volar sobre Ala de Plata hasta Rocadragón, donde se quedó dos años.
La reconciliación llegó gracias a la intervención de su propia hija, la septa Maegelle. Antes de eso, en el 93, Alysanne montó a Ala de Plata por última vez en su vida; al aterrizar, desmontó con dificultad y rompió a llorar.
Alysanne murió en el año 100, y Ala de Plata se quedó sin jinete.
El Archimaestre Gyldayn dejó escrito lo que había significado para ella volar: «Ala de Plata la había transportado a Antigua, al Muro y a un millar de lugares intermedios, y Alysanne los vio todos como pocos los verían jamás, desde las nubes».
Capítulo 4
Las cuevas del Montedragón
100–129 d.C.Solo en los libros
Tras la muerte de Alysanne, Ala de Plata regresó a Rocadragón y se instaló a anidar en una de las cuevas del Montedragón.
Así se mantuvo, sin jinete, hasta el año 129, cuando la guerra civil conocida como la Danza de los Dragones estalló y el príncipe Jacaerys Velaryon empezó a buscar nuevos jinetes para los dragones sin dueño de la isla, convencido de que el bando de su madre, la reina Rhaenyra, necesitaba más dragones de los que ya tenía.
Capítulo 5
El jinete de los calzones en llamas
Desde 129 d.C.Solo en los libros
A diferencia de casi todos los demás dragones de Rocadragón, Ala de Plata parece no haber matado a ninguno de quienes intentaron domarla. El bufón Hongo aseguraba haberlo probado él mismo, aunque solo consiguió acabar con los calzones envueltos en llamas.
Quien finalmente lo logró fue un soldado al que llamaban Ulf el Blanco.
Poco después, jinete y dragona combatieron en la batalla del Gaznate junto a otras bestias aladas. Más tarde, durante la caída de Desembarco del Rey en manos del bando de Rhaenyra, Ala de Plata aterrizó junto a Vermithor en la Colina de Rhaenys, frente al Pozo Dragón.
Capítulo 6
La traición de Ladera
Desde 129 d.C.Solo en los libros
En la batalla de Ladera, Ulf y Hugh Martillo, jinete de Vermithor, cambiaron de bando y abandonaron a la reina Rhaenyra. Junto a Tessarion, el dragón del príncipe Daeron Targaryen, arrasaron la ciudad con un mar de llamas.
Cuando estalló la segunda batalla de Ladera, Ala de Plata y Vermithor se encontraban al sur de la ciudad. Sus jinetes no lograron llegar hasta ellos, y ambos dragones alzaron el vuelo por su cuenta al oír el fragor del combate.
Ala de Plata pasó horas sobrevolando la zona y no aterrizó hasta el anochecer, mientras el resto de dragones se mataban entre sí abajo.
Se cuenta que cuando Vermithor agonizaba, Ala de Plata bajó junto a él e intentó empujarlo con el hocico para que remontara el vuelo, aunque el Archimaestre Gyldayn sospecha que no es más que una historia difundida por los bardos.
Capítulo 7
Un lago por guarida
153 d.C.Solo en los libros
Tras la muerte de Ulf, Lord Unwin Peake ofreció mil dragones de oro a cualquier caballero de cuna noble que lograra domar a Ala de Plata. Tres se presentaron: el primero perdió un brazo, el segundo murió abrasado y el tercero se echó atrás en el último momento.
Ala de Plata abandonó las ruinas de Ladera y se estableció en una isla de Lago Rojo.
El Consejo Privado llegó a plantear que el rey Aegon II la reclamara como montura tras la muerte de Fuegosol, pero para entonces el rey estaba demasiado débil para llegar hasta su guarida.
Ala de Plata permaneció en Lago Rojo durante la regencia de Aegon III, y murió en algún momento de su reinado.
Galería

Ala de Plata, imagen 2Silverwing over kings landing.12.png · gameofthrones.fandom.com · este wiki publica bajo CC-BY-SA 
Ala de Plata, imagen 3Silverwing in dragonmont.55.png · gameofthrones.fandom.com · este wiki publica bajo CC-BY-SA