Aenys I Targaryen
Aenys I Targaryen fue el segundo rey de los Siete Reinos, hijo de Aegon el Conquistador y de la reina Rhaenys. Subió al trono con sangre de dragón pero sin la mano firme de su padre, y su reinado puso a prueba algo que Aegon nunca había tenido que resolver: qué pasaba cuando los Siete Reinos dejaban de temer a los Targaryen.
Su historia importa porque en ella estalla por primera vez el choque entre las costumbres valyrias de su familia — el matrimonio entre hermanos, el culto a los dragones — y la Fe de los Siete, que gobernaba las conciencias del reino. Ese choque, que Aenys nunca supo resolver, marcaría a los Targaryen durante generaciones.
Capítulo 1
El príncipe enfermizo
7–22 d.C.Solo en los libros
Aenys nació en Rocadragón en el año 7 d.C., hijo de Aegon I Targaryen y de su hermana y esposa, la reina Rhaenys. Desde niño fue un chico frágil, y su delgadez alimentó rumores maliciosos: que aquel cuerpo no podía venir de un guerrero como Aegon, y que el verdadero padre había sido alguno de los bardos con los que su madre gustaba de rodearse.
Solo tenía tres años cuando perdió a su madre, muerta en Dorne. El golpe lo dejó aún más débil, y por un tiempo se dudó de que llegara a la edad adulta. La mejora llegó con un huevo de dragón: cuando Azogue nació y se vinculó a él, su salud mejoró casi de la noche a la mañana, y con ella se apagaron los rumores sobre su nacimiento.
Creció en Desembarco del Rey junto a su padre, lejos de Rocadragón, donde se criaban su tía Visenya y su medio hermano Maegor; apenas se trataron de niños. Aenys se entrenó con la Guardia Real pero nunca tuvo la corpulencia de su hermano, y su temperamento fue siempre más tranquilo y soñador: le gustaba la vida de corte, la alquimia, y tenía fama de cantar con "voz dulce y fuerte". A los quince años, en 22 d.C., se casó con su prima Alyssa Velaryon en un enlace de conveniencia que les dio seis hijos: Rhaena, Aegon, Viserys, Jaehaerys, Alysanne y Vaella.
Capítulo 2
La corona heredada
37 d.C.Solo en los libros
En el año 37 d.C. Aenys se encontraba en Altojardín cuando le llegó la noticia de que su padre había muerto. De entre las cenizas de la pira funeraria recuperó Fuegoscuro, la espada de acero valyrio que el fuego no había dañado. Años después se la entregaría a Maegor, diciendo que su hermano era el doble de guerrero que él.
El Trono de Hierro seguía en Desembarco del Rey, así que Aenys volvió a la ciudad para ser coronado segundo rey de los Siete Reinos. Heredaba un reino que su padre había forjado con dragones y que ahora tendría que sostener sin ellos.
Capítulo 3
Rebeliones en el reino
37–40 d.C.Solo en los libros
No todos los señores de Poniente aceptaron de buen grado a un rey que consideraban blando. En las Tierras de los Ríos, un hombre llamado Harren el Rojo, que decía descender de Harren el Negro, sembró el caos con sus saqueos hasta que las fuerzas de la corona le dieron caza; la victoria costó la vida al noble que las dirigía, Lord Alyn Stokeworth.
En el Valle, Jonos Arryn se alzó en armas y llegó a matar a su propio hermano, Lord Ronnel Arryn, antes de que el príncipe Maegor pusiera fin a la revuelta. Más al sur, un caudillo conocido como el Rey Buitre sembró el caos en las Marcas de Dorne mientras los Martell miraban para otro lado, hasta que Orys Baratheon y otros señores lo dieron caza.
También se agitaron las Islas del Hierro, cuando un hombre se presentó allí jurando ser el Rey Lodos vuelto de entre los muertos; fue Lord Goren Greyjoy quien acabó con él. Como recompensa, Aenys le ofreció cualquier favor que pidiera, y Lord Goren pidió que la Fe de los Siete quedara fuera de sus tierras. Atado a su propia palabra, el rey no pudo negarse — y la Fe no olvidó el desaire.
Capítulo 4
La ira de la Fe
37–41 d.C.Solo en los libros
El culto valyrio de los Targaryen chocaba con las costumbres de los Siete Reinos, y ese choque estalló primero dentro de la propia familia. Cuando la reina viuda Visenya quiso casar a Maegor con la hija mayor de Aenys, la Fe de los Siete se negó a bendecir una unión entre tío y sobrina; el compromiso se disolvió y Maegor se casó en su lugar con una sobrina del Septón Supremo.
La paz duró poco. Maegor, impaciente por tener un hijo varón, tomó una segunda esposa, Alys Harroway, en una ceremonia oficiada por Visenya según el rito valyrio y sin el visto bueno de la Fe. Aenys no tuvo más salida que desterrar a su hermano y despojarlo de sus títulos, poniendo al septón Murmison al frente del gobierno como nueva Mano del Rey.
Capítulo 5
El Rey Abominación
41 d.C.Solo en los libros
El estallido definitivo llegó cuando Aenys decidió casar a sus dos hijos mayores. Para la Fe de los Siete aquello era la prueba final de que un rey nacido de un matrimonio entre hermanos no merecía la corona; empezaron a llamarlo el Rey Abominación. El septón Murmison, enviado a calmar a los amotinados, murió despedazado por la muchedumbre.
Hubo un intento de matar al propio rey, frustrado solo porque el caballero de la Guardia Real Ser Raymont Baratheon se interpuso y pagó con su vida. Aenys huyó de Desembarco del Rey con su familia y se refugió en Rocadragón. Visenya le aconsejó arrasar el Septo Estrellado y el Septo de la Conmemoración para dejar claro quién mandaba. Aenys, incapaz de decidirse, dejó pasar el momento sin actuar, y cayó enfermo.
Hacia finales de 41 d.C. buena parte del reino se le había vuelto en contra: los Clérigos Humildes recorrían las calles amenazando a quienes seguían leales al rey, y varios señores se armaron contra el Trono de Hierro. Según el maestre Gawen, que lo atendía, Aenys aparentaba el doble de su edad real y ya no había esperanza de que mejorase. Fue Visenya quien se hizo cargo de sus cuidados, y con ella el rey remontó un poco — hasta que llegó la noticia de que su hijo mayor y su hija estaban sitiados en Refugio Quebrado, y la noticia lo hundió otra vez.
Capítulo 6
Muerte en Rocadragón
42 d.C.Solo en los libros
Aenys murió en Rocadragón en el año 42 d.C., a los treinta y cinco años, tras cinco de reinado. Nunca quedó claro qué lo mató: unos hablan de una enfermedad agravada por el estrés de sus últimos meses, otros sospechan que Visenya tuvo algo que ver, empeñada en que la corona pasara a su propio hijo.
Y así fue: aunque Aenys dejaba seis hijos vivos, fue Maegor quien se sentó en el Trono de Hierro, no su primogénito Aegon. En la confusión que siguió a la coronación, dos de esos hijos, Aegon y Viserys, morirían durante el reinado de su tío.