las Islas del Verano

The Summer Islands

Al sur de Poniente, más allá de donde se atreven casi todos los mapas, un archipiélago entero vive de mirar al mar en vez de a la guerra. Las Islas del Verano fabrican las naves cisne y los arcos de aurocorazón que hacen temblar a los piratas, y desde sus puertos zarpan algunas de las mercancías más caras que llegan a Desembarco del Rey, Antigua o Braavos.

Nunca han tenido un solo rey durante mucho tiempo, y aun así llevan siglos siendo una potencia que nadie se atreve a invadir.

Capítulo 1

Islas en los márgenes del mundo

Solo en los libros

Al sur de Poniente, entre el mar del Ocaso al oeste y el mar del Verano al este, se extiende un archipiélago que funciona como una sola nación. Walano, la isla más al norte, junto con Omboru y Jhala, forma el núcleo del territorio; el Mar Sonriente separa las dos primeras y los Estrechos del Índigo marcan la frontera con la tercera. En la costa de Walano se alza Puerto del Loto, la capital.

Alrededor de esas tres islas grandes flota un collar de tierras menores: Moluu, Cabeza de Piedra, la Isla de los Pájaros, las Rocas Cantarinas, las Tres Exiliadas, la Isla del Amor, Doquu, Cabeza de Lagarto y Los Huesos, entre otras. Cada una tiene su propio nombre en las crónicas isleñas, aunque pocas aparecen nunca en los mapas que se dibujan en Poniente.

Quien llega de fuera nota primero la piel oscura de los isleños y sus capas de plumas de colores. Tratan a sus mayores con un respeto que roza la reverencia, entierran a sus muertos entre vino y celebraciones carnales, y no ven nada indecoroso en que la prostitución sea un oficio practicado incluso por la nobleza. Comen sobre todo fruta y pescado, y han hecho del arco una seña de identidad: el aurocorazón, madera propia de las islas, da a sus flechas un alcance que ningún otro pueblo iguala, y con él arman a la tripulación de los barcos mercantes contra los piratas.

Durante buena parte de su historia, los isleños vivieron convencidos de que el suyo era el único pueblo del mundo. Sus sacerdotisas tallaban lo sucedido en los Árboles Parlantes de Árboles Altos, y ese registro, junto con versos memorizados de generación en generación, sigue siendo la memoria oficial de las islas. Los mapas grabados en esos troncos no muestran más tierra que la propia, rodeada de un océano sin límites. En Poniente, casi todo lo que se sabe de ese pasado remoto llega filtrado por Hijos del Verano, el libro en que el maestre Gallard tradujo esas tallas y esos versos.

Capítulo 2

El barco que huyó y el mundo que se abrió

Solo en los libros

El primer contacto conocido entre las islas y el resto del mundo fue un accidente: una tormenta desvió a un buque mercante ghiscario, en los años en que el Imperio de Ghiscar estaba en su apogeo, y lo empujó hasta la costa de Walano. La tripulación, lejos de intentar comerciar, huyó en cuanto vio a los isleños.

No hizo falta más para que las islas cambiaran. Sus príncipes entendieron que existían otras tierras y quisieron llegar a ellas, así que empezaron a construir barcos capaces de aguantar travesías largas. El más ambicioso de esos constructores fue Malthar Xaq, príncipe de Koj, al que las crónicas isleñas recuerdan como el Jinete del Viento y como el Cartógrafo; siglos después, los astilleros de su isla siguen levantando tres de cada cuatro barcos que se botan en el archipiélago.

Con barcos mejores llegaron también encuentros nuevos: el pueblo pacífico de Naath, las Islas Basilisco, la costa norte de Sothoryos y las costas del sur de Essos y de Poniente. Nadie sabe con precisión cuándo ocurrió cada uno de esos viajes; el maestre Jellicoe llegó a pensar que la propia Antigua nació como puesto de abastecimiento donde valyrios, ghiscarios e isleños del verano podían reponer provisiones y comerciar entre sí. Los isleños llegaron a fundar colonias en la costa occidental de Sothoryos, aunque esos asentamientos acabaron arrasados por las mismas plagas, bestias y ataques que después destruirían también los enclaves valyrios y ghiscarios de la zona.

Antes de que pasara medio siglo desde aquel primer barco varado, las Islas del Verano ya comerciaban de forma regular con el Feudo Franco de Valyria. Las islas carecen de metal, pero sobran en ellas piedras preciosas, especias, maderas nobles y animales exóticos, y los valyrios pagaban en oro por todo eso. Valyria nunca intentó conquistarlas: quedaban demasiado lejos y tenía enemigos más urgentes cerca de casa.

Capítulo 3

Los años de la vergüenza

Solo en los libros

El comercio con Valyria trajo también su peor costumbre: pagaban en oro por esclavos, y no tardaron en aparecer príncipes isleños dispuestos a vender a sus enemigos capturados y a sus rivales derrotados. Los isleños del verano, fuertes, atractivos y despiertos, se convirtieron en presa codiciada para los tratantes de Valyria, de Ghiscar y de las Islas Basilisco, que lanzaban incursiones rápidas contra la costa y se llevaban pueblos enteros.

Peor aún que esas incursiones extranjeras fue lo que se hicieron entre ellos mismos: guerras internas alimentadas por la ambición de cada príncipe de capturar más rivales que vender. El periodo se prolongó casi dos siglos, y las tallas de los Árboles Parlantes lo recuerdan con un nombre que no admite matices: los Años de la Vergüenza.

Capítulo 4

Las flechas que pararon a los esclavistas

Solo en los libros

Puso fin a todo aquello una guerrera, no un rey: Xanda Qo, princesa del Valle del Loto Dulce, en el oeste de Jhala, que había pasado por la esclavitud en carne propia. Unió bajo su mando a todas las islas y se propuso acabar con los tratantes de una vez.

Como el hierro escaseaba, Xanda armó a sus marineros con arcos de aurocorazón capaces de atravesar una armadura de placas, y mandó diseñar naves nuevas, más grandes y de proa alta: las naves cisne, pensadas para que los arqueros dispararan desde una plataforma elevada al acercarse a los barcos esclavistas.

La guerra la terminó su hija y sucesora, Chatana Qo. Las llamadas Guerras de los Esclavos duraron una generación entera, pero los isleños acabaron venciendo, y desde entonces la esclavitud está prohibida en todo el archipiélago.

Para cuando terminó la guerra habían pasado ya al menos tres siglos desde el primer contacto con Ghiscar, y aquel imperio vivía su apogeo cuando fue destruido por Valyria hace cinco mil años: así que, si las cuentas no fallan, Xanda y Chatana Qo tuvieron que vivir hace de verdad muchísimo tiempo.

Capítulo 5

Sin corona pero con velas

Solo en los libros

Chatana Qo, a la que llamaban la Flecha de Jhahar, se casó mal y gobernó peor de lo que había combatido; la unidad que ella y su madre habían logrado no sobrevivió a su muerte. Desde entonces, las islas solo se han unido bajo un único gobernante media docena de veces, y nunca por mucho tiempo: cada isla pequeña tiene su propio príncipe o princesa, y hasta Walano, Omboru y Jhala están repartidas entre varios señores rivales.

Con todo, no son un pueblo guerrero. Llevan milenios defendiendo sus aguas con uñas y dientes, pero ninguno de sus gobernantes se ha lanzado jamás a una conquista fuera de casa ni a una guerra ajena. Prefieren el comercio: sus naves cisne atracan en Antigua, en Desembarco del Rey, en Braavos y en Qarth, y hasta los balleneros de Ibben hacen escala en sus puertos.

Hace cerca de mil años, al acabar la última de las Guerras Rhoynar, la princesa Nymeria de Ny Sar sacó a su pueblo de Essos huyendo de los valyrios. Tras pasar por las Islas Basilisco y quedarse casi un año en Sothoryos, y después de una parada en Naath, buscó asentar a los suyos en las Islas del Verano. Los príncipes se negaron a dejarla instalarse en ninguna de las tres islas grandes: temían provocar la ira valyria.

Nymeria y los suyos acabaron en una isla pequeña y desierta al noreste de Walano, de tierra pobre y pedregosa que no daba para alimentar a tanta gente. Como la mayoría de los que se quedaron allí eran mujeres, la isla pasó a llevar ese nombre. Aguantaron dos años entre hambre, enfermedad y redadas de esclavistas antes de que Nymeria embarcara de nuevo hacia el norte, rumbo a Dorne; varios miles de los suyos prefirieron quedarse, y sus descendientes siguen viviendo allí hoy.

Capítulo 6

El saqueo de Árboles Altos

19 d.C.Solo en los libros

Los barcos mercantes de las Islas del Verano visitaban Desembarco del Rey desde los primeros años de la ciudad, cuando el reinado de Aegon I apenas empezaba y la futura capital no era más que un puñado de casas de barro y madera alrededor de su colina. Para entonces, los piratas ya habían aprendido a temer la sola silueta de una nave cisne en el horizonte.

Y sin embargo, en el año 19 después de la Conquista, una flota pirata logró lo que parecía imposible: saqueó Árboles Altos, se llevó a miles de personas como esclavas y cargó con una fortuna en riquezas isleñas.

La noticia llegó hasta el rey Aegon y le hizo cambiar de idea sobre las murallas de su propia capital. Había dado por hecho que nadie se atrevería a atacar una ciudad protegida por dragones, pero el saqueo de un puerto tan bien defendido como Árboles Altos le enseñó que los peores golpes suelen llegar sin avisar. Árboles Altos, por su parte, acabó recuperándose y fue reconstruida.

Capítulo 7

Naves cisne en la corte

Solo en los libros

En este capítuloCorlys Velaryon

Lord Corlys Velaryon cruzó medio mundo hasta las Islas del Verano a bordo de la Doncella del Verano cuando todavía era joven.

Años más tarde, tres princesas isleñas viajaron hasta Desembarco del Rey para asistir al Baile del Día de la Doncella.

Capítulo 8

El príncipe exiliado

Solo en los libros

Pocos años después de la Rebelión de Robert, una guerra civil sacudió las islas y acabó expulsando a uno de sus príncipes, Jalabhar Xho, señor del Valle de la Flor Roja, que encontró refugio en Desembarco del Rey.

Desde entonces lleva años intentando convencer, sin éxito, a los reyes de los Siete Reinos de que invadan las Islas del Verano y lo devuelvan al trono que perdió.

El mundo físico

Otras islas de menor tamaño incluyen a Koj, Moluu, la Isla de las Mujeres, Cabeza de Piedra, la Isla de los Pájaros, las Rocas Cantarinas, las Tres Exiliadas, la Isla del Amor, Xon, Doquu, Cabeza de Lagarto y Los Huesos.

Geografía · The Lands of Ice and Fire

Los isleños respetan a los mayores y sus costumbres funerarias incluyen el festejo del funeral con vino y relaciones sexuales. Su dieta consiste principalmente en frutas y pescado.

Población · Choque de Reyes, Capítulo 15, Tyrion.

En las Islas del Verano existe un árbol, el aurocorazón, del cual se extrae una madera dorada rara y fabulosa. También producen un vino dulce ambarino.

Economía · Juego de Tronos, Capítulo 30, Eddard.

Lo que no sabemos con seguridad

  1. PosiciónLo hemos deducido nosotros

    La posición se dedujo del rótulo del mapa base y no de un símbolo propio: señala la zona, no el punto.

Según la Hielo y Fuego Wiki · Islas del Verano · 2026-07-30

De dónde sale cada dato
Posición
centroide de las islas que cubre el rótulo
Nombre inglés
lectura visual contrastada con el canon
Nombre español
traducción de la edición española publicada
Rótulo del mapa base
777
Lo que se leyó
THE SUMMER ISLANDS
Rasgos que entraron en el centroide
6
Mapa base
atlas-known-world-2019.png · Adam Whitehead, Atlas of Ice and Fire

Ficha redactada el .