Viserys II Targaryen
Viserys fue el segundo hijo de la reina Rhaenyra y el príncipe Daemon Targaryen, nacido en Rocadragón cuando el reino aún no sabía quién se quedaría con el Trono de Hierro. Siendo niño lo enviaron a Essos para ponerlo a salvo y allí terminó como prisionero de guerra, dado por muerto durante años antes de volver a Poniente.
De vuelta en la corte se convirtió en un consejero de una lealtad poco común, al servicio de tres reyes distintos a lo largo de casi cuatro décadas. Su nombre quedó unido para siempre a los años en que los Targaryen intentaron reconstruir lo que la Danza de los Dragones había roto.
Capítulo 1
El grumete cautivo
122–134 d.C.Solo en los libros
Nació en Rocadragón en el año 122, segundo varón de Rhaenyra y Daemon. Le pusieron un huevo de dragón en la cuna, como a sus hermanos, pero el suyo nunca llegó a romper el cascarón; tampoco su cuerpo ayudaba a las comparaciones, porque salió más pequeño y menos fuerte que sus hermanos mayores, aunque despierto para su edad.
En 129, con la guerra por el trono de su madre yendo a peor, su medio hermano Jacaerys dispuso que él y el príncipe Aegon partieran hacia Essos a bordo de la Alegre Abandono, con destino a Pentos, donde debían refugiarse junto a un príncipe local hasta que Rhaenyra asegurara el trono. La flota de la Triarquía interceptó la nave; Aegon logró escapar a lomos de Borrasca, pero Viserys solo llevaba consigo un huevo sin eclosionar. Escondió el huevo, se vistió de grumete corriente y estuvo a punto de pasar inadvertido, hasta que alguien de la tripulación lo delató. Un capitán de Tyrosh lo entregó al almirante Sharako Lohar, que lo retuvo cautivo.
Durante un tiempo se le dio por muerto en todo el reino, y Aegon cargó el resto de su vida con la culpa de haberlo dejado atrás. Fue Alyn Velaryon quien lo localizó en Lys, en manos de mercaderes dispuestos a cobrar por su rescate o por su cadáver, y quien pagó la fortuna necesaria para traerlo de vuelta. Viserys regresó a Desembarco del Rey junto a Larra Rogare, con quien se casó en 134; su hermano, ya rey con el nombre de Aegon III, no volvió a confiar tanto en nadie más.
Capítulo 2
Mano de tres reyes
134–161 d.C.Solo en los libros
Apenas alcanzó la mayoría de edad su hermano Aegon III, Viserys pasó a servirle como Mano del Rey, con solo catorce años, algo que no se había visto antes en ese cargo. Los dos hermanos se repartieron la tarea de calmar un reino todavía convulso tras la guerra civil, y hasta intentaron, sin éxito, recuperar dragones para la casa real: la idea de Viserys de traer magos desde Essos no sirvió de mucho.
Larra Rogare nunca se acostumbró a la corte de Desembarco del Rey. Le dio a Viserys tres hijos —Aegon, nacido en 135; Aemon, en 136; y Naerys, en 138— y después volvió a Lys para no regresar jamás. Viserys, encantador de joven, se fue volviendo un hombre más duro con los años, quizá por esa ausencia.
En 153 casó a sus propios hijos Aegon y Naerys por deseo de su hermano el rey, una boda sin cariño desde el principio. Ese mismo año nació el hijo de ambos, al que llamaron Daeron: el primer nieto de Viserys. Cuando Aegon III murió en 157, el trono pasó a su propio hijo mayor, un chico de catorce años coronado como Daeron I; para que los señores no se pelearan por controlar a un rey tan joven, Viserys optó por seguir de Mano en vez de dejar paso a una regencia.
Por esos años Viserys descubrió que su hijo Aegon había tenido cuatro hijas con la esposa de un herrero, Megette; se ocupó de devolver a la mujer con su marido y dejó a las niñas al cuidado de la Fe. Mientras tanto el joven Daeron I resultó ambicioso, decidido a terminar lo que Aegon el Conquistador había dejado a medias en Dorne, y llevó esa guerra adelante pese a la oposición de Viserys, del consejo y de buena parte de la nobleza; el príncipe se limitó a mantener el resto del reino en calma mientras su sobrino combatía en el sur.
Capítulo 3
El rey santo y la corona inesperada
161–171 d.C.Solo en los libros
La muerte de Daeron I en 161, asesinado junto a su comitiva y tres caballeros de la Guardia Real mientras portaba una bandera de paz, sacudió al reino entero. Furioso por la traición, Viserys mandó encerrar a los rehenes dornienses de alta cuna a la espera de la horca. El trono pasó entonces al segundo hijo de Aegon III, un joven muy devoto de diecisiete años coronado como Baelor I.
Baelor I perdonó a los rehenes y buscó la paz con Dorne por su cuenta; caminó descalzo hacia el sur, cayó enfermo por el camino y pasó cerca de medio año recobrándose en Bastión de Tormentas. Consiguió esa paz, sellada con el compromiso entre la princesa Myriah Martell y el propio nieto de Viserys, el príncipe Daeron. Durante todos esos años Viserys siguió de Mano, sosteniendo con mano firme lo que su sobrino, más entregado a la Fe que al gobierno, iba dejando de lado.
En 170 Myriah Martell dio a luz a Baelor, primer bisnieto de Viserys, y ese mismo año la princesa Daena tuvo un hijo bastardo, Daemon Mares, fruto de su relación con el príncipe Aegon: otro nieto más para Viserys, aunque nacido fuera del matrimonio. Al año siguiente el ayuno del rey Baelor se le fue de las manos y acabó matándolo. Corrieron rumores de que Viserys lo había envenenado, unos para acusarlo y otros casi para alabarlo por librar al reino de un rey tan extraño. Como la hermana de Baelor ya tenía un hijo bastardo propio y pesaba el precedente sentado en el Gran Consejo de 101, la corona terminó recayendo en Viserys, que llevaba catorce años sirviendo como Mano de sus sobrinos.
Capítulo 4
Un año de rey
171–172 d.C.Solo en los libros
Como rey, Viserys apuntó sobre todo a poner en orden las cuentas del reino: reformó la casa real, fundó una nueva casa de moneda y buscó reactivar el comercio a través del mar Angosto. También retocó, para mejorarlo, el código legal que Jaehaerys I había dejado establecido generaciones atrás.
Tenía la cabeza y la mano para haber sido un segundo Jaehaerys el Conciliador, pero apenas tuvo tiempo: una enfermedad repentina se lo llevó en 172, poco más de un año después de subir al trono, y la corona pasó a su hijo Aegon IV. No faltó quien sospechara que fue el propio Aegon quien apuró su final para heredar antes.
De Viserys quedaron opiniones encontradas: para unos, el hombre que envenenó a un sobrino y luego no hizo nada con el trono que ganó; para otros, el que sostuvo el reino entero mientras Aegon III cavilaba, Daeron I hacía la guerra y Baelor I rezaba. Tyrion Lannister lo resumiría después a su manera: "Su tío le sirvió lealmente como Mano, igual que había servido antes al Joven Dragón. Puede que Viserys sólo reinara un año, pero gobernó durante quince mientras Daeron iba de guerra en guerra y Baelor se dedicaba a rezar. Y aunque quitara de en medio a su sobrino, ¿no os parece comprensible? Alguien tenía que salvar el reino de las idioteces de Baelor."