Gaemon Targaryen
No confundir con Gaemon Targaryen (hijo de Jaehaerys I).
Gaemon Targaryen fue señor de Rocadragón generaciones antes de que su casa cruzara el mar angosto rumbo a Poniente. Se casó con su propia hermana, siguiendo la costumbre valyria, y quedó en la memoria de los suyos como el más célebre de los Targaryen que gobernaron la isla en aquellos años tempranos.
Su fama sobrevivió tanto que un rey posterior de su casa, Jaehaerys I, eligió su nombre para uno de sus propios hijos. Y su sangre, a través de su hija menor, siguió reclamándose generaciones después, cuando un descendiente suyo pidió sitio en la sucesión al Trono de Hierro.
Capítulo 1
Señor de Rocadragón
Solo en los libros
Gaemon era hijo de Lord Aenar Targaryen, y a su muerte heredó el señorío de la isla. Como era costumbre entre los suyos, tomó por esposa a su propia hermana, Daenys, a la que llamaban la Soñadora.
Tuvieron al menos tres hijos: Aegon, Elaena y otra hija cuyo nombre no se conserva. Los dos varones heredaron Rocadragón uno tras otro con el paso de los años, mientras que la hija menor se casó fuera de la línea principal, con un señor de menor rango.
De todos los Targaryen que gobernaron la isla en el siglo previo a la Conquista, Gaemon quedó como el más recordado, el que dio origen al apodo con el que aún se le nombra.
Capítulo 2
La pretensión de la rama menor
101 d.C.Solo en los libros
Siete generaciones después de Gaemon, un descendiente suyo por la línea de su hija menor reclamó el Trono de Hierro. Lo hizo durante el Gran Consejo de 101 d.C., convocado para decidir quién sucedería al rey Jaehaerys I, y basó su derecho en ese parentesco lejano.
El vínculo no le sirvió de mucho: los señores reunidos en el consejo descartaron su reivindicación.
Capítulo 3
El nombre que eligió Jaehaerys
Solo en los libros
El propio rey Jaehaerys I Targaryen, el mismo cuyo consejo de sucesión desestimó a aquel descendiente, había honrado antes la memoria de Gaemon de otra manera: puso el nombre de Gaemon a su hijo undécimo, el que tuvo con la reina Alysanne.
El gesto muestra hasta qué punto el nombre de Gaemon el Glorioso seguía teniendo peso dentro de su propia casa, generaciones después de que dejara de gobernar la isla.