Jon Connington
Jon Connington heredó el señorío de Nido del Grifo siendo joven y sirvió como escudero del príncipe Rhaegar Targaryen, hasta convertirse en uno de sus amigos más cercanos en la corte de Desembarco del Rey. Cuando estalló la rebelión de Robert Baratheon, el rey Aerys II lo nombró Mano del Rey, confiando en su juventud y su ambición para aplastar el alzamiento.
La persecución que dirigió contra Robert terminó en fracaso en Septo de Piedra, y esa derrota le costó el título, las tierras y el favor real: fue desterrado de Poniente antes de que la guerra terminara.
Capítulo 1
El escudero del príncipe de plata
262–281 d.C.Solo en los libros
Jon fue el único hijo de Armond Connington, señor de Nido del Grifo, y de niño entró a servir como escudero en la corte de Desembarco del Rey, primero cerca del príncipe Rhaegar Targaryen y después ya como escudero declarado del heredero. Entre los jóvenes señores que buscaban el favor de Rhaegar, algunos lo tenían por el más terco de todos.
Una vez, cuando su padre todavía vivía, Rhaegar volvía de un viaje a Dorne y se quedó quince días en Nido del Grifo. En el banquete de bienvenida tocó con el arpa una melodía que arrancó lágrimas a las mujeres presentes —ningún hombre lloró, recuerda Jon— y después lo llevó a la torre más alta del castillo, desde donde alabó la belleza de aquellas tierras.
Cuando Armond murió, el señorío pasó a Jon, que dejó Nido del Grifo en manos de su primo Ronald Connington al volver al servicio de la corona. En el 280 d.C. estuvo en la ceremonia en la que Rhaegar se casó con la princesa Elia Martell, y al año siguiente bailó con Ashara Dayne durante el Torneo de Harrenhal. En otro torneo, en Bastión de Tormentas, una justa lo derribó de la silla.
Capítulo 2
La Mano que prometió una cabeza
Solo en los libros
Cuando estalló la rebelión de Robert Baratheon, Aerys II destituyó a su Mano, Lord Owen Merryweather, a quien creía flojo y quizá desleal, y buscó a alguien joven y fogoso que pudiera medirse con el propio Robert. Escogió a Jon. Lord Tywin Lannister pensó que era demasiado joven e impetuoso para el cargo.
Jon le prometió al rey la cabeza de Robert y partió al frente de un ejército. Tras la batalla de Vado Ceniza persiguió a Robert, herido y escondido entre las fuerzas Tyrell, hasta darle caza en Septo de Piedra, en las Tierras de los Ríos. Puso precio a su cabeza, encerró rehenes en jaulas y peinó la ciudad casa por casa, pero no llegó a encontrarlo antes de que Eddard Stark y Hoster Tully acudieran a rescatarlo.
En la refriega mató a Ser Denys Arryn, sobrino y heredero de Lord Jon Arryn, e hirió a Hoster Tully, y estuvo cerca de matar al propio Robert dentro del septo de la ciudad. Cuando comprendió que la batalla de las Campanas estaba perdida, se retiró. Aerys cargó sobre él toda la culpa de la derrota: le quitó títulos, tierras y riquezas, entregó Nido del Grifo a su primo Ronald y lo desterró.
Poco después Rhaegar murió a manos de Robert en el Tridente, y Aerys cayó en el saqueo de Desembarco del Rey. Jon cargó con las dos muertes como si fueran obra suya: pensaba que, de haber matado a Robert a tiempo, aquella batalla nunca habría tenido que librarse.
Capítulo 3
Doce años como un fantasma
Solo en los libros
El nuevo rey, Robert Baratheon, no tenía intención de levantar el destierro a un hombre que había sido tan cercano a Rhaegar. Dejó que Ronald Connington conservara el castillo, pero rebajó a los Connington de señores a simples caballeros, se quedó con su tesoro y repartió nueve de cada diez de sus tierras entre sus partidarios.
Jon se unió a la Compañía Dorada y ascendió deprisa, hasta ocupar un puesto de honor junto a Ser Myles Toyne, capitán general de la compañía. Cuando pensaba en la batalla de las Campanas durante aquel primer año de exilio, se defendía ante Myles diciendo que ni el propio Tywin Lannister habría hecho más por atrapar a Robert; Myles le respondió que Tywin, sencillamente, habría quemado Septo de Piedra entero, con la gente dentro.
Cinco años después, Illyrio Mopatis y Lord Varys se presentaron ante Jon y Myles con una noticia: el hijo pequeño de Rhaegar, Aegon Targaryen, había sobrevivido al saqueo de Desembarco del Rey. Para sacar a Jon de la Compañía Dorada sin levantar sospechas, urdieron una farsa: lo acusaron de robar del botín de guerra, lo expulsaron, y después corrieron el rumor de que había muerto de bebida en Lys. El resto de la compañía no supo nunca la verdad.
Jon aceptó la mentira por el bien del príncipe, aunque la vivió como una humillación, y durante doce años crió y protegió al niño bajo el nombre de Griff el Joven, haciéndose pasar él mismo por su padre.
Capítulo 4
Río abajo hacia Poniente
Solo en los libros
Griff y el muchacho al que hace pasar por su hijo se han teñido el pelo de azul, en supuesto recuerdo de una madre tyroshi que nunca existió, y viajan Rhoyne abajo en la Doncella Tímida junto con Haldon, Rolly Campodepatos, Lemore, Ysilla y Yandry. El plan de Jon es esperar en Volantis a que Daenerys Targaryen, ya dueña de varias ciudades de la bahía de los Esclavos, tenga que pasar por allí camino de Poniente.
Illyrio también les envía a Tyrion Lannister, huido de Poniente tras matar a su padre, aunque el resto de la compañía solo lo conoce como Yollo o Hugor Colina. Jon le prohíbe el vino tras una noche de borrachera y lo pone a escribir cuanto recuerde sobre dragones. Tyrion, que ha adivinado quiénes son en verdad Griff y el chico, le suelta sin más que debería alegrarse de tener a Varys de su parte, porque un nombre como «Griff» nunca habría engañado al Consejero de los Rumores. Cuando los Hombres de Piedra atacan el barco en Chroyane, Jon se lanza al agua para salvar a Tyrion y contrae la psoriagrís en la mano, algo que oculta por miedo a que lo abandonen.
En Selhorys, Jon envía a Haldon y Tyrion en busca de noticias sobre Daenerys; por el camino, Jorah Mormont secuestra a Tyrion, aunque Jon supone simplemente que se ha escapado a beber. La reina sigue en Meereen, así que la compañía sigue viaje hasta Volon Therys, donde está acantonada la Compañía Dorada. En cuanto los oficiales, ya avisados por su capitán Harry Strickland, confirman que el muchacho es realmente hijo de Rhaegar, deciden no esperar más a Daenerys: desembarcarán en Poniente confiando en que ella acuda después al oírlo. Con la psoriagrís avanzando por la mano, Jon solo espera vivir lo bastante para verlo sentado en el Trono de Hierro.
Las tormentas dispersan la flota y complican la travesía, pero Jon logra tomar Nido del Grifo, su antiguo hogar, con los hombres que le quedan. Se alegra de que su primo Ronald haya muerto y de que el hijo de este, Ronnet el Rojo, esté lejos; al resto de sus parientes los mantiene vigilados. Manda escribir a Doran Martell para contarle que el hijo de su hermana Elia sigue con vida, y se niega a comprometer al muchacho en matrimonio antes de que Daenerys pueda reclamarlo. Cuando el príncipe llega a Nido del Grifo, Jon le propone tomar Bastión de Tormentas en diez días, y accede, a petición del propio príncipe, a dirigir el ataque en persona.