Casa Connington de Nido del Grifo
House Connington of Griffin's Roost
La Casa Connington es una estirpe de caballeros de las Tierras de la Tormenta, vasalla de los Baratheon de Bastión de Tormentas y dueña desde hace generaciones del castillo de Nido del Grifo. Sus armas, dos grifos enfrentados sobre plata y gules, se pasearon en tiempos por las cortes más altas de Poniente: uno de sus señores llegó a mandar la Guardia Real, y otro, Jon Connington, fue Mano del Rey y uno de los amigos más cercanos del príncipe Rhaegar Targaryen.
La fortuna de los grifos, sin embargo, se torció junto con la de los dragones a los que sirvieron.
Capítulo 1
Los grifos en tiempos de los dragones
Solo en los libros
Durante buena parte del dominio targaryen, los Connington fueron una de las casas más ricas de las Tierras de la Tormenta. Alyn Connington llegó a mandar la Guardia Real, y se le recordó después como uno de los mejores estrategas que había dado ese cuerpo. Murió a manos de asesinos dornienses, sorprendido mientras cazaba, en plena Primera Guerra Dorniense.
Un hijo suyo, el cuarto, tomó otro camino: cabalgó junto al príncipe Aegon Targaryen cuando este se alzó contra su tío, el rey Maegor I, y peleó a su lado en la batalla bajo el Ojo de Dioses.
Generaciones después, Lord Kyle Connington acudió a la Boda Dorada y trató al joven rey Jaehaerys, de quien guardó memoria por su buen humor. Su pariente Roy, en cambio, hizo amistad con la princesa Saera Targaryen durante los años en que ella vivió en la corte de su padre; un escándalo de alcoba les costó caro, y el rey lo condenó a diez años lejos de Poniente. Murió en el exilio, poco antes de poder volver.
Capítulo 2
La viuda que sostuvo la frontera
129–131 d.C.Solo en los libros
Cuando Lord Borros Baratheon murió durante la Danza de los Dragones y dejó como heredero a un niño de pecho, las Tierras de la Tormenta quedaron expuestas a las incursiones dornienses.
Su viuda, Lady Elenda Caron, buscó un guerrero capaz de defender la región y se casó con Ser Steffon Connington, célebre por su fiereza en el combate. La calma duró poco: Steffon cayó a manos de Wyland Wyl.
Capítulo 3
El favor de un príncipe
281 d.C.Solo en los libros
Lord Armond Connington tenía apego por sus tierras, y cuando una disputa con Lord Morrigen se le fue de las manos, pidió ayuda al príncipe Rhaegar Targaryen para resolverla.
De su hijo Jon se sabe, gracias a las páginas que Ser Barristan Selmy dedicó a sus propias hazañas en el Libro Blanco, que perdió ante él en un torneo celebrado en Bastión de Tormentas. También se recuerda que Ashara Dayne bailó con Jon durante el Torneo de Harrenhal.
Capítulo 4
La Mano que perdió las Campanas
282–283 d.C.Solo en los libros
El rey Aerys II Targaryen nombró Mano del Rey a Jon Connington después de destituir a Owen Merryweather, incapaz de contener la Rebelión de Robert. Connington era un guerrero de nombre hecho y uno de los amigos más cercanos del príncipe Rhaegar, y esa cercanía pesó en su nombramiento.
La confianza del rey no le sirvió de mucho: los rebeldes lo derrotaron en la batalla de las Campanas, y esa derrota le costó el cargo, los títulos y el destierro a las Ciudades Libres.
Su primo Ronald tomó el bando contrario. Cuando Robert Baratheon ciñó la corona, volvió a Nido del Grifo, pero ya no como señor: quedó reducido a caballero hacendado, con los títulos recortados y buena parte de las tierras repartidas entre los señores que sí se habían rebelado.
Capítulo 5
Una rosa en vez de una boda
Solo en los libros
Fue Ronald quien concertó, cuando su hijo Ronnet tenía dieciséis años, un compromiso con Brienne Tarth, entonces de doce. Ronnet la rechazó nada más conocerla: no la encontraba atractiva.
Brienne recordaría después aquel encuentro con precisión incómoda. Ronnet le dio una rosa y le dijo que era todo lo que iba a recibir de él. Años más tarde, en un sueño, ella le cortaría la mano cuando volviera a tendérsela.
Capítulo 6
El caballero que cayó ante Brienne
299 d.C.Solo en los libros
Lady Catelyn Tully lo reconoció por el grifo del escudo y la barba rojiza: Ser Ronnet Connington, sin yelmo, cayendo derrotado ante Brienne Tarth en un torneo celebrado en Puenteamargo.
Ronnet había apoyado primero a Renly Baratheon; muerto Renly, pasó al bando de Stannis y luchó por él en la batalla del Aguasnegras. La derrota lo dejó prisionero, y terminó arrodillado ante el rey Joffrey.
Capítulo 7
El puño de oro en Harrenhal
300 d.C.Solo en los libros
Conocido ya como Ronnet el Rojo, el Caballero de Nido del Grifo se sumó en Desembarco del Rey al ejército que Ser Jaime Lannister reunía para resolver el Asedio de Aguasdulces.
En Harrenhal, Jaime le cruzó la cara con su mano dorada por hablar de Brienne sin el respeto debido. Poco después lo apartó de su vista: lo mandó a Poza de la Doncella a entregar a Ser Wylis Manderly.
Capítulo 8
El grifo que no había muerto
300 d.C.Solo en los libros
En Meereen, Arstan Barbablanca le contó a Daenerys Targaryen que el joven Lord Jon Connington había sido muy amigo de su hermano Rhaegar. Poco después se supo que los rumores sobre su muerte, ahogado en vino en Essos, eran falsos.
Jon había sobrevivido escondido bajo el nombre de Griff, con la ayuda de Varys, y durante años crió al muchacho Aegon Targaryen con la idea de sentarlo algún día en el Trono de Hierro. Una emboscada de los Hombres de Piedra en una barcaza del Rhoyne estuvo a punto de acabar con el plan: Jon contrajo la psoriagrís al salvar a Tyrion Lannister.
Cuando la Compañía Dorada desembarcó en Cabo de la Ira, Jon la condujo de noche hasta Nido del Grifo, y tomar el castillo apenas le llevó unos minutos: volvió a proclamarse su señor. Ronnet, su pariente, seguía lejos de allí, sirviendo a las órdenes de Jaime en las Tierras de los Ríos, pero su hijo bastardo, Ronald Tormenta, y sus hermanos Raymund y Alynne quedaron presos en el castillo.
De vuelta en Desembarco del Rey tras dejar a Wylis Manderly en Poza de la Doncella, Ronnet quiso demostrar su lealtad al rey Tommen I Baratheon: juró llevarle la cabeza de su tío Jon al Consejo Privado. Ser Kevan Lannister, regente del rey, prefirió por el momento tenerlo bajo vigilancia en la propia Desembarco del Rey.