batalla de las Campanas
Battle of the Bells
La batalla de las Campanas se libró en Septo de Piedra, durante la Rebelión de Robert, cuando el ejército realista intentó dar caza a un Robert Baratheon herido antes de que sus aliados llegaran a rescatarlo.
El resultado inclinó la rebelión a favor de los rebeldes, y hasta entre los propios vencedores dejó una disputa sobre quién merecía en realidad el mérito de la victoria.
Capítulo 1
El rey escondido en Septo de Piedra
283 d.C.Solo en los libros
Robert venía de perder en Vado Ceniza, en la raya entre el Dominio y las Tierras de la Tormenta, y buscaba juntarse con los Stark, los Tully y los Arryn. De ese tramo del camino no se sabe casi nada, salvo que llegó herido a Septo de Piedra y decidió esconderse allí justo antes de que estallara la batalla.
Jon Connington, Mano del Rey, tomó la ciudad y ordenó registrarla casa por casa. Robert seguía sin aparecer cuando llegó el ejército conjunto de Eddard Stark y Hoster Tully, y el choque fue duro: Connington hirió a Tully y mató a Denys Arryn, heredero de Jon Arryn y primo suyo. Robert apareció entonces y él mismo abatió a Myles Mooton. Con la batalla ya perdida, Connington se retiró con lo que le quedaba de tropas. Años después, Harwin le contaría a Arya Stark que Robert siempre sostuvo que la victoria había sido de su padre, no suya.
Capítulo 2
El precio del fracaso
283 d.C.Solo en los libros
Que el ejército realista lograra retirarse casi entero, tras una pelea tan encarnizada y con las tropas desperdigadas por toda la ciudad, fue casi un milagro logístico. Al rey Aerys II Targaryen no le importó: despojó a Connington de tierras y títulos y lo mandó al exilio. La derrota le dejó claro que Robert ya era algo más que un simple forajido: para los Targaryen se había convertido en el peligro más serio desde los tiempos de Daemon Fuegoscuro. Después envió a Jonothor Darry y a Barristan Selmy a Septo de Piedra, a reunir lo que se pudiera de las fuerzas dispersas.
Ya en el exilio, Connington seguía dándole vueltas al resultado. Pensaba que Tywin Lannister, en su lugar, habría prendido fuego a la ciudad entera, acabando con la rebelión de golpe: Robert muerto antes de que Stark, Arryn y Tully llegaran a socorrerlo. Prefirió en cambio buscarlo puerta por puerta con la esperanza de capturarlo con vida; no quería pasar a la historia como el hombre que quemó viva a toda una población.