batalla del Aguasnegras
Battle of the Blackwater
La batalla del Aguasnegras es el momento en que Stannis Baratheon lleva su flota y su ejército hasta las puertas de Desembarco del Rey, decidido a arrancarle la ciudad y el Trono de Hierro a su sobrino Joffrey. Ocurre en plena Guerra de los Cinco Reyes, cuando Poniente ya no tiene un solo pretendiente a la corona sino varios peleándose por ella.
La defensa de la ciudad recae en Tyrion Lannister, Mano del Rey en funciones, que se juega el fuego valyrio, una cadena de hierro y el poco tiempo que le queda antes de que la flota enemiga entre al río. Lo que pasa esa noche marca durante mucho tiempo quién domina el sur de los Siete Reinos.
Capítulo 1
Cartas que nadie creyó
Libros y serie
Stannis fue de los primeros en el consejo privado de Robert en sospechar de dónde venían de verdad los hijos de la reina: del incesto entre Cersei y su hermano gemelo Jaime. Se lo contó a Jon Arryn, la Mano, esperando que convenciera a Robert. Arryn murió poco después, en circunstancias que a Stannis le olieron mal, y él huyó a Rocadragón, reunió cuanta fuerza pudieron darle sus vasallos y contrató piratas de las Ciudades Libres para engordar una flota que la isla, por sí sola, nunca podría sostener.
Cuando Robert murió, Stannis mandó cartas por todo el reino reclamando la corona como hermano mayor superviviente y acusando a Joffrey de bastardo. Casi nadie le hizo caso. Su hermano pequeño, Renly, se le había adelantado por otro camino: huyó a Altojardín, se coronó él mismo y se casó con Margaery Tyrell para llevarse detrás al Dominio entero. Que las Tierras de la Tormenta, la tierra de los Baratheon, se pusieran también del lado de Renly fue lo que de verdad encendió a Stannis.
Stannis puso sitio a Bastión de Tormentas, defendida por Ser Cortnay Penrose, pero cuando Renly volvió con su ejército para levantar el cerco, la ventaja numérica pasó al otro bando. La batalla nunca llegó a darse: una sombra invocada por la sacerdotisa roja Melisandre mató a Renly en su propia tienda. Buena parte de sus caballeros se pasaron entonces a Stannis, aunque casi una cuarta parte de sus fuerzas prefirió huir con Ser Loras Tyrell hasta Puenteamargo, donde la reina viuda Margaery esperaba con un ejército mucho mayor.
Capítulo 2
La trampa del río
299 d.C.Libros y serie
Como Mano del Rey en funciones, Tyrion llevaba semanas preparando la ciudad: dobló la Guardia Capa Dorada, quemó las chabolas pegadas a las murallas para que no sirvieran de escalera ni de escondite, y mandó levantar una gran cadena capaz de cerrar el Aguasnegras entera. Además guardó todo el fuego valyrio que pudo conseguir y envió a los clanes de la montaña al Bosque Real para cortarle los suministros a Stannis por tierra.
El mal tiempo y las aguas del golfo retrasaron la flota de Stannis; perdió una docena de naves en el viaje y sus hombres en tierra pasaron días hostigados por esos mismos clanes. Al llegar cerca de la capital, Stannis puso al mando de la flota a Ser Imry Florent, que no mandó exploradores por delante y atacó de inmediato, convencido de que la pequeña flota real no tenía nada que hacer contra sus números. Dejó solo unas galeras mercenarias de Salladhor Saan como retaguardia, fuera de la bahía.
Las primeras dos líneas de la flota atacante cayeron ante los barcos reales; el resto empezó a desembarcar tropas. Fue entonces cuando ardió el fuego valyrio escondido en las naves señuelo. El fuego se propagó de barco en barco, atrapando a las dos flotas mientras intentaban retirarse y chocaban contra la cadena tendida entre las dos torres de la desembocadura. Casi toda la flota de Stannis quedó destruida; solo ocho naves lograron desembarcar hombres en la orilla norte y unas cuarenta galeras se quedaron fuera de la bahía. Entre los restos amontonados contra la cadena se formó un puente inestable y en llamas, pero un puente al fin.
Capítulo 3
La ciudad aguanta
299 d.C.Libros y serie
Desembarco del Rey solo tenía unos siete mil capas doradas para defenderse, más unos cuantos cientos de mercenarios y caballeros de la corte. El mando recayó en Tyrion. Cuando la infantería de Stannis empezó a cruzar por el puente de restos, Tyrion mandó a Sandor Clegane y a Ser Balon Swann a contenerlos en la orilla; lo consiguieron, pero pagando un precio muy alto. Con el campo ardiendo a su alrededor, Clegane se negó a volver a salir, y esa negativa estuvo a punto de llevarse por delante la moral de toda la defensa.
Tyrion salió él mismo con la siguiente partida. Avergonzados de que un enano se atreviera donde ellos dudaban, los defensores volvieron al río, dispersaron a los atacantes y recuperaron la Puerta del Lodazal. Peleando desde una plataforma de barcas que amenazaba con hundirse, Tyrion cayó gravemente herido por un espada de la Guardia Real, Ser Mandon Moore, el mismo hombre que se suponía debía protegerlo.
Sin la Mano al mando, los defensores se replegaron tras las murallas y dejaron que Stannis desembarcara a más hombres. La reina Cersei, temiendo por Joffrey, hizo que su hijo volviera a la Fortaleza Roja; en cuanto la ciudad vio que el rey se retiraba, la moral se vino abajo. Cientos de hombres huyeron matando a sus propios oficiales, entre ellos Ser Jacelyn Bywater. Durante un rato, aquello parecía la victoria de Stannis.
Capítulo 4
La sorpresa que decidió la guerra
299 d.C.Libros y serie
Nadie en el campo de batalla lo sabía todavía, pero Lannister y Tyrell habían cerrado una alianza, y el antiguo ejército de Renly había marchado desde Puenteamargo para sumarse al de Lord Tywin. Entre los comandantes que llegaban con Tywin estaba Lord Randyll Tarly, al mando del centro de una hueste enorme. Los clanes de la montaña que Tyrion había enviado antes de la batalla habían ido matando exploradores y vigías de Stannis, así que este no vio venir el ataque.
La vanguardia de Tywin, con Ser Garlan Tyrell a la cabeza vestido con la armadura de Renly, sembró el caos entre las filas de Stannis, que corrieron a creer que Renly había vuelto de entre los muertos. Divididas, sorprendidas y superadas en número, las tropas de Stannis se desmoronaron; muchos señores menores cambiaron de bando en plena batalla, tan poco leales a Stannis como lo habían sido a Renly antes que él. El llamado Bastardo de Nocturnia cubrió la retirada de varios miles de hombres, sobre todo Florent, que llegaron a las galeras lysenas ancladas fuera de la bahía mientras la flota ardía.
Stannis sobrevivió, pero aquello fue la derrota que hundió a la Casa Baratheon de Rocadragón: la flota quedó reducida a las galeras piratas de Salladhor Saan, y de los pocos miles de hombres que se salvaron, casi todos acabaron abandonados en tierra por haber tirado las lanzas durante la huida. Con los Tyrell ahora aliados, los Lannister pasaron a controlar el sur y el oeste de los Siete Reinos.
Joffrey repartió después títulos y cargos entre quienes habían salvado la ciudad: a Tywin lo proclamó Salvador de la Ciudad, a Mace Tyrell y a Lord Paxter Redwyne les dio asiento en el consejo privado, a Loras Tyrell lo nombró de la Guardia Real, y a Garlan Tyrell le entregó las tierras de la Casa Florent, con Aguasclaras incluido, a cambio de que su hermana Margaery se casara con el rey. Lancel Lannister recibió Darry, y Petyr Baelish se quedó con Harrenhal y el título de Señor Supremo del Tridente. Bronn, hasta entonces capitán de la guardia de Tyrion, salió armado caballero como Ser Bronn del Aguasnegras.