Viserra Targaryen
Viserra fue una de las hijas del rey Jaehaerys I Targaryen y la reina Alysanne, nacida en Desembarco del Rey en el año 71 después de la Conquista. Su belleza, de cabellos de oro y plata y ojos violeta, la convirtió en la más cortejada de las princesas de su generación, y ella lo sabía de sobra.
Vanidosa y taimada, convirtió el cortejo en un juego cruel: enfrentaba a sus pretendientes entre sí y les exigía pruebas cada vez más disparatadas para ganarse su favor.
Capítulo 1
La princesa más hermosa
71–87 d.C.Solo en los libros
Viserra fue la sexta hija y la décima de los vástagos de Jaehaerys y Alysanne: por delante de ella llegaron Aegon, Daenerys, Aemon, Baelon, Alyssa, Maegelle, Vaegon, Daella y Saera, y detrás nacerían Gaemon, Valerion y Gael. Creció convertida en la favorita de señores, caballeros célebres y muchachos imberbes, y esa atención fue alimentando en ella una vanidad fuera de lo común.
Le gustaba azuzar a sus admiradores unos contra otros y ponerlos a prueba con retos absurdos: nadar el Aguasnegras, trepar la Torre de la Mano, soltar a los cuervos mensajeros. Llegó a prometer su virtud al escudero que se atreviera a meter la cabeza entre las fauces de un dragón en el Pozo Dragón, un juego que solo la intervención de los Guardianes de los Dragones logró frenar.
Capítulo 2
El compromiso con Puerto Blanco
87 d.C.Solo en los libros
En 87 d.C. la corona anunció su compromiso con Lord Theomore Manderly, señor de Puerto Blanco, ya viudo de cuatro esposas y bastante mayor que ella. El enlace ataba el Norte al Trono de Hierro, pero a Viserra el pretendiente no le interesaba lo más mínimo: tenía puestos los ojos en su propio hermano Baelon, viudo de otra hermana suya, Alyssa, y catorce años mayor que ella.
Ni la reina Alysanne, que le ponderó las virtudes de Lord Manderly, ni el rey Jaehaerys, que se limitó a darle la razón al matrimonio ya pactado, lograron hacerla ceder. Desesperada, una noche burló a sus guardias, se coló en las habitaciones de Baelon y lo esperó desnuda, pero el príncipe la encontró borracha y la echó de allí; dos doncellas y un caballero de la Guardia Real tuvieron que ayudarla a volver a sus aposentos.
Capítulo 3
La última noche
87 d.C.Solo en los libros
Viserra terminó por aceptar la boda, pero antes quiso despedirse de su vida en la Fortaleza Roja con una salida nocturna. Disfrazada de una de sus propias doncellas, escapó al Lecho de Pulgas junto con dos señores de poca monta y cuatro caballeros, y allí bebió cerveza, hidromiel y vino hasta la madrugada.
A medianoche, con parte del grupo ya demasiado ebrio para seguirle el paso, propuso volver a la fortaleza a caballo echando una carrera por las calles de la ciudad. En la Colina Alta de Aegon su montura chocó con la de un acompañante; Viserra cayó de la silla, se golpeó la cabeza contra un muro y se rompió el cuello. Fue Ser Ryam Redwyne, de la Guardia Real, quien despertó a los reyes a la hora del lobo para darles la noticia.