Joffrey Velaryon
El príncipe Joffrey Velaryon fue el tercer hijo de Ser Laenor Velaryon y la reina Rhaenyra Targaryen, nacido en Rocadragón. Como sus hermanos mayores, era jinete de dragón: el suyo se llamaba Tyraxes.
Creció en la corte de una reina cuyo derecho al trono estaba en disputa, y su infancia estuvo marcada tanto por los enfrentamientos infantiles entre primos como por la guerra que acabaría envolviendo a toda la familia.
Capítulo 1
El tercer hijo de Rocadragón
117 d.C.
Joffrey nació en Rocadragón en el año 117, el tercero de los hijos que tuvieron Ser Laenor Velaryon y la reina Rhaenyra Targaryen, después de Jacaerys y Lucerys. Sus padres eligieron su nombre en honor a un viejo amigo de Laenor.
A diferencia de la sangre valyria de sus padres, Joffrey tenía el pelo y los ojos castaños y la nariz respingona, y algunos en la corte encontraban sus rasgos poco refinados. Como con sus hermanos, corrían murmullos de que su verdadero padre no era Laenor sino Ser Harwin Strong, el supuesto amante de la reina.
Capítulo 2
El ojo de su tío
120 d.C.
Con apenas tres años, Joffrey sorprendió a su tío Aemond, que entonces tenía diez, tratando de montar a escondidas a la dragona Vhagar. El príncipe recibió una bofetada por espiarlo y llamó a gritos a sus hermanos mayores para que acudieran en su ayuda. De la pelea que siguió, Aemond salió con un ojo perdido.
Capítulo 3
El dragón que aún no podía volar
129 d.C.
Cuando estalló la Danza de los Dragones, Joffrey tenía once años y ya era jinete de Tyraxes. Pidió unirse a la guerra de su madre montado en su dragón, pero se le negó el permiso por su corta edad.
Sus hermanos mayores sí partieron a buscar apoyos, y Jacaerys cerró el compromiso de Joffrey con la hija menor de Lord Desmond Manderly a cambio de que Puerto Blanco se sumara a la causa negra.
Capítulo 4
El juramento de venganza
129 d.C.
La muerte de su hermano Lucerys llevó a Joffrey a jurar venganza contra el príncipe Aemond y Lord Borros Baratheon; solo la intervención de sus abuelos, Lord Corlys Velaryon y la princesa Rhaenys, evitó que montara a Tyraxes de inmediato para ir a buscarlos.
Cuando su otro hermano, Jacaerys, murió en la batalla del Gaznate, Joffrey fue proclamado Príncipe de Rocadragón. Tras la caída de Desembarco del Rey en manos de los Negros, su madre lo mandó llamar, y una flota zarpó desde Puerto Gaviota para llevarlo hasta la capital.
Capítulo 5
La caída de Joffrey
130 d.C.
Rhaenyra preparó una ceremonia solemne para nombrar a Joffrey heredero del Trono de Hierro, pero el príncipe no quería quedarse resguardado en la capital: quería luchar contra lo que quedaba de los Verdes, tal como habían hecho sus hermanos. "Quiero luchar por ti, madre, como mis hermanos hicieron. Déjame demostrarte que soy tan valiente como ellos lo fueron", le dijo. Ella se lo prohibió y lo mantuvo a su lado.
El hambre desató disturbios en Desembarco del Rey y una multitud se dirigió al Pozo Dragón, donde esperaba Tyraxes. Joffrey montó a Syrax, el dragón de su madre, para llegar hasta el suyo, pero el animal se revolvió al sentir un jinete que no era el suyo. Al descubrir lo que hacía su hijo, Rhaenyra gritó: "No. Lo prohíbo, lo prohíbo expresamente. ¡Tras él! Todos, hasta el último hombre y mozo, a caballo, a caballo ya, id tras él. Traédmelo, traédmelo, no sabe lo que se hace. Mi hijo, mi querido hijo…."
Joffrey cayó desde varios cientos de metros sobre un tejado; se partió la espalda y su propia espada se le clavó en el vientre antes de que su cuerpo rebotara hasta una calle del Lecho de Pulgas. Allí lo encontró moribundo la hija de un cerero, una muchacha llamada Robin, que lo acunó mientras expiraba.
La multitud se lanzó sobre su cadáver: le robaron las botas y la espada, le cortaron las manos por los anillos y el pie derecho, y un aprendiz de carnicero estaba a punto de decapitarlo cuando llegaron hombres armados a rescatar los restos. Ser Gyles Yronwood murió intentando recuperar el cuerpo del príncipe.