Brynden Ríos
Brynden Rivers
Brynden Ríos nació con una marca en el rostro que muchos leyeron como un mal augurio, y la cargó toda su vida: bastardo reconocido del rey Aegon IV Targaryen, acabó siendo la Mano de dos reyes y el hombre más temido —y más útil— de la corte de Desembarco del Rey.
Se le tuvo por hechicero, por espía y por hombre capaz de matar a los suyos, y aun así los Targaryen que gobernaron tras la muerte de Daeron II lo mantuvieron siempre cerca: su arco, sus rumores y su mano dura fueron los que sofocaron las tres rebeliones que amenazaron con derribar la dinastía. Medio hermano y rival de Aegor Ríos, apodado Aceroamargo, la enemistad entre los dos marcó dos generaciones enteras de la Casa Targaryen.
Capítulo 1
La marca de nacimiento
Desde 175 d.C.Solo en los libros
Brynden nació en Desembarco del Rey en 175 d.C., fruto de la relación entre el rey Aegon IV Targaryen y Melissa Blackwood, la sexta de sus amantes. Su madre le dio también dos hermanas, Mya y Gwenys Ríos, y aunque Aegon acabó apartándola por otra amante, Bethany Bracken, Brynden conservó su lugar en la corte gracias al cariño que Melissa se había ganado allí.
Tenía en la cara y el cuello una mancha de nacimiento, rojiza como el vino, y algo en sus rasgos recordaba a un pájaro; de ahí le vino el apodo que ya no se le despegaría, Cuervo de Sangre. Con su medio hermano Aegor Ríos, al que llamaban Aceroamargo, no se llevaba bien: las madres de ambos se habían disputado el afecto de Aegon IV, y de mayores los dos se disputarían también a su hermana Shiera Estrellademar. Con otro de sus hermanos, el príncipe Daeron, la relación fue distinta, cercana. Aegon IV reconoció y legitimó a Brynden y a Aegor en su lecho de muerte.
Brynden combatía con Hermana Oscura, una espada de acero valyrio, pero era el arco largo de arciano lo que manejaba mejor. Cuando Daeron II subió al trono, lo nombró Consejero de los Rumores de su Consejo Privado, y por esos años Brynden y su hermana Shiera se convirtieron en amantes, lo que no hizo sino envenenar más su relación con Aegor. Se decía que gobernaba el reino «con espías y hechizos», y de él se compuso una canción, Mil ojos, y uno más.
Capítulo 2
El Prado Hierbarroja
Solo en los libros
Cuando estalló la Rebelión Fuegoscuro, Brynden no dudó de su lealtad: se quedó junto a Daeron II y puso al frente de sus arqueros, los Picos de Cuervo. En el consejo de guerra defendió el castigo duro contra los rebeldes, frente al príncipe Baelor, que pedía clemencia, y se salió con la suya.
Frente a Aegor perdió un ojo —fue en el Prado Hierbarroja—, pero antes sus Picos de Cuervo ya habían decidido la batalla: una flecha suya alcanzó a Daemon Fuegoscuro a trescientas yardas, y con él cayeron también sus hijos gemelos. La hazaña le valió una fama incómoda, la de haber dado muerte a los de su propia sangre.
Terminada la matanza, Cuervo de Sangre y Aceroamargo se batieron en duelo. Aegor empuñaba ya la espada de su padre muerto, Fuegoscuro, y con ella le sacó el ojo que le faltaba a Brynden.
Capítulo 3
La Mano de Aerys
209–211 d.C.Solo en los libros
En 209 d.C. Brynden fue nombrado Mano del Rey por su sobrino Aerys I. Ese mismo año la Gran Epidemia Primaveral se llevó por delante al propio Daeron II, a la Mano que lo había precedido, a dos príncipes y a decenas de miles de súbditos más. Cuervo de Sangre ordenó a los piromantes quemar los cadáveres que se amontonaban en las calles de Desembarco del Rey, y durante noches las hogueras de la Bóveda del Dragón se vieron desde lejos.
A la epidemia siguió una sequía que vació el campo; Brynden ordenó a los campesinos volver a sus tierras y casi nadie le hizo caso. Muchos se echaron a los caminos como ladrones, y se llegó a decir que viajar por el reino era más peligroso bajo Aerys I que bajo su padre. A Brynden, otra vez, lo llamaron asesino de su propia sangre.
Por el oeste, Lord Dagon Greyjoy saqueaba la costa —Isla Bella, el puerto del Rejo, una aldea del Dominio—. Lord Beron Stark llamaba a sus hombres para expulsarlo de la Costa Pedregosa, y los Lannister empezaron a construir barcos de guerra. Brynden, sin embargo, tenía puesta la vista en Tyrosh, donde Aceroamargo se había refugiado junto a la Compañía Dorada. También dejó que los Bracken y los Blackwood, enemistados de siempre, se hicieran la guerra por Seto de Piedra sin intervenir.
Capítulo 4
Las rebeliones que no cuajaron
Desde 211 d.C.Solo en los libros
En ese mismo 211 d.C., un soldado al servicio de la Casa Vyrwel y una compañía de cómicos enanos le llevaron a Brynden la noticia de una nueva conjura: Daemon II Fuegoscuro iba a ser proclamado rey. Cuervo de Sangre reaccionó deprisa y marchó sobre Murosblancos con trescientos Picos de Cuervo, tres caballeros de la Guardia Real, quinientos jinetes y cinco mil soldados más, reunidos entre las Tierras de la Corona y las Tierras de los Ríos, con espadas de Hayford, Rosby, Stokeworth y los Blackwood.
Ante semejante fuerza, Daemon II apenas consiguió arrastrar consigo a un puñado de los que participaban en el torneo. Retó a la Mano a un combate singular; Brynden no aceptó y lo hizo prender. La rebelión se apagó casi sin sangre, y Daemon quedó preso en vez de morir, lo que además le cerró el camino a su hermano Haegon como siguiente pretendiente de la causa.
Pasada la Tercera Rebelión Fuegoscuro, Aegor Ríos cayó prisionero, y Brynden pidió su cabeza. El rey Aerys I decidió otra cosa: le ofreció el negro de la Guardia de la Noche. Aceroamargo aceptó, pero no llegó a cumplir la condena; el barco que debía llevarlo hasta Guardiaoriente del Mar fue abordado en la ruta, y logró huir de vuelta a Essos.
Capítulo 5
El Gran Consejo de 233
221–233 d.C.Solo en los libros
Brynden siguió de Mano tras la muerte de Aerys I: heredó el cargo su sucesor, Maekar I, ya en 221 d.C. Un viejo Septón Supremo había avisado a Maekar de que no se fiara de un bastardo, pero el rey lo mantuvo en el cargo hasta su propia muerte, en 233 d.C.
Con el trono vacante, Cuervo de Sangre reunió el Gran Consejo en la capital para resolver la sucesión. A Aenys Fuegoscuro, que quería tomar parte de forma pacífica, le ofreció salvoconducto hasta Desembarco del Rey; en cuanto llegó, sin embargo, las capas doradas lo detuvieron y lo decapitaron en la Fortaleza Roja. El Consejo terminó eligiendo a uno de los hijos de Maekar, que reinaría como Aegon V.
Lo primero que hizo el nuevo rey fue detener a Brynden, acusado de la muerte de Aenys. Cuervo de Sangre se defendió alegando que había dado su honor a cambio del bien del reino, pero Aegon V no quiso dejarlo libre; le dio a elegir entre morir y vestir el negro de la Guardia de la Noche, y Brynden escogió el negro.
Capítulo 6
Lord Comandante
233–252 d.C.Solo en los libros
En 233 d.C. Brynden navegó hacia el Muro en la Dragón de Oro junto al maestre Aemon, escoltados por Ser Duncan el Alto y una guardia de honor de doscientos hombres, muchos de ellos reclutas tan forzosos como él mismo; entre ellos iban también varios de sus antiguos Picos de Cuervo.
En 239 d.C. la Guardia de la Noche lo eligió Lord Comandante, y trece años más tarde, en 252 d.C., se perdió su rastro durante una salida más allá del Muro.
Capítulo 7
El último verdevidente
Solo en los libros
Mucho después, Bran Stark descubre, más allá del Muro, a un ser que vive entre los Hijos del Bosque, escondido en las raíces de un árbol, convertido en el Cuervo de tres ojos. Es Brynden Ríos, y es el último verdevidente que queda.
A Meera Reed, ya como el cuervo de tres ojos, le confesó: «Yo tenía muchos nombres cuando era veloz, pero incluso tuve una madre, y el nombre que me dio en su pecho fue Brynden».