Aegor Ríos
Aegor Rivers
Aegor Ríos fue uno de los hijos bastardos que el rey Aegon IV reconoció antes de morir, y el que más lejos llevó esa herencia incómoda. Fundó la Compañía Dorada, la compañía de mercenarios más temida de Essos, y consagró su vida a devolver el Trono de Hierro a la rama Fuegoscuro de su sangre.
Décadas más tarde, la compañía que dejó atrás seguía marcando el rumbo de las guerras de Poniente.
Capítulo 1
El hijo de la quinta amante
Desde 172 d.C.Solo en los libros
Aegor nació en 172 d.C. en Desembarco del Rey, hijo del rey Aegon IV y de lady Barba, de la casa Bracken, su quinta amante. Vino al mundo dos semanas antes de que su tía, la reina Naerys, diera a luz a mellizos y estuviera a punto de morir en el parto. El abuelo de Aegor, entonces Mano del Rey, llegó a proponerle a Aegon que, si Naerys no sobrevivía, hiciera reina a Barba. Naerys se recuperó, y los príncipes Daeron y Aemon se ocuparon de que madre e hijo salieran de la corte rumbo a Seto de Piedra.
Allí se crio Aegor, hasta que su padre volvió a buscar compañía en Seto de Piedra y se encaprichó de otra Bracken, Bethany, tía del propio Aegor. El rey se la llevó a la corte, y el niño se fue con ellos. Cuando el amorío de Bethany con un caballero de la Guardia Real salió a la luz, a Aegor no le tocó pagar por ello, pero ya había aprendido lo que valía su sangre allí dentro.
El rencor que lo acompañó toda su vida tuvo dos nombres: su medio hermano Brynden Ríos, al que llamaban Cuervo de Sangre, y la madre de éste, Melissa Blackwood, que ocupó en la corte el lugar negado a su propia madre. Cuando su media hermana Shiera Estrellademar, la mujer que ambos pretendían, escogió a Brynden, el odio de Aegor por su hermano se volvió definitivo. Dicen que fue entonces cuando empezaron a llamarlo Aceroamargo, por su destreza con la espada y por el veneno de su lengua.
En algún momento se casó con su propia sobrina, Calha Fuegoscuro, hija de su medio hermano Daemon; según las fuentes menos fiables, no tuvieron hijos. Fue Aegor quien más insistió a Daemon para que reclamara el Trono de Hierro, pues era él quien portaba la espada Fuegoscuro, entregada por el propio rey Aegon IV.
Capítulo 2
El Prado Hierbarroja
196 d.C.Solo en los libros
En 196 d.C. Aegor se sumó a la rebelión de su medio hermano Daemon contra el rey Daeron II, y comandó el flanco derecho de su ejército en la batalla del Prado Hierbarroja. Cuando Cuervo de Sangre mató a Daemon en pleno combate, las tropas rebeldes empezaron a desbandarse.
Aegor recuperó la espada Fuegoscuro del cuerpo de su hermano, reunió a los hombres que pudo y cargó contra los Picos de Cuervo, la compañía de arqueros de Brynden. Los dos medio hermanos se batieron en duelo, y Aegor le sacó un ojo a Cuervo de Sangre, pero el ejército realista ya los tenía rodeados por dos frentes. Aun así logró escapar con la espada, cruzó el mar Angosto con la viuda de Daemon, Rohanne, y con los hijos que le quedaban, y se instaló en Tyrosh.
Capítulo 3
La Compañía Dorada
Desde 197 d.C.Solo en los libros
En Tyrosh, Aegor dejó a sus sobrinos a resguardo y se alistó en los Segundos Hijos para ganarse la vida, como tantos otros exiliados leales al Dragón Negro. Un año después decidió que hacía falta algo más sólido para mantener unida a esa gente antes de que la causa Fuegoscuro se disolviera del todo, y dejó la compañía para fundar la suya propia: la Compañía Dorada.
La reputación de la Compañía Dorada se forjó rápido. Su lema, «nuestra palabra es tan buena como el oro», y su grito de guerra, «bajo el oro, el acero amargo», se hicieron célebres, igual que su fama de no romper jamás un contrato; cuando Qohor intentó incumplir el suyo, la respuesta fue el saqueo de la ciudad.
No toda la lealtad de Aegor a los Fuegoscuro fue incondicional. Cuando su sobrino Daemon el Joven y lord Gormon Peake planearon un segundo levantamiento, Aceroamargo se desentendió y ni siquiera le prestó la espada Fuegoscuro. Cuervo de Sangre, ya Mano del Rey, aplastó la conjura antes de que empezara. Nunca quedó claro por qué Aegor no lo apoyó: si desconfiaba del plan, si no veía a su sobrino capaz de ceñir una corona, o si el motivo era otro.
Capítulo 4
Tercera y Cuarta Rebelión Fuegoscuro
219–236 d.C.Solo en los libros
Con cuarenta y siete años, Aegor volvió a la carga como general de su sobrino Haegon, a quien coronó él mismo. Se enfrentó de nuevo a Cuervo de Sangre, pero la rebelión terminó igual que las anteriores: Haegon murió asesinado a traición y Aegor acabó prisionero en la Fortaleza Roja.
Cuervo de Sangre y el príncipe Aerion pidieron su cabeza, pero el rey Aerys I le perdonó la vida y lo condenó al Muro. Fue un error: los Fuegoscuro aún tenían oídos en la corte, y antes de que el barco llegara a Guardiaoriente del Mar, un grupo lo interceptó y liberó a Aegor junto a otros doce prisioneros. Ese mismo año ya estaba de vuelta en Tyrosh, y coronó al hijo mayor de Haegon como Daemon III Fuegoscuro.
En 236 d.C., con sesenta y cuatro años y recién terminado un invierno duro, Aegor encabezó una cuarta rebelión bajo el nuevo rey Aegon V. Volvió a perder, esta vez en el puente del Aguastortas, donde Ser Duncan el Alto mató a Daemon III. Aegor cruzó de nuevo el mar Angosto para reunir lo que quedaba de la Compañía Dorada en Tyrosh.
Capítulo 5
Los últimos años
236–241 d.C.Solo en los libros
En algún momento posterior, Aegor selló un pacto de sangre con Torwyn Greyjoy, que acabó traicionándolo y pasándose al bando contrario. Pocos años después de la derrota de la cuarta rebelión, reapareció luchando de nuevo como mercenario, esta vez en una escaramuza entre Tyrosh y Myr.
Allí resultó herido de muerte y murió a los sesenta y nueve años, con la espada en la mano. En su lecho de muerte pidió que hirvieran la carne de su cráneo, lo cubrieran de oro y lo llevaran al frente cuando la Compañía Dorada volviera a cruzar el mar Angosto hacia Poniente. Sus sucesores han cumplido esa orden desde entonces.
Capítulo 6
El cráneo de oro
Solo en los libros
Mucho después de su muerte, el nombre de Aceroamargo seguía pesando en la política de Poniente. Ante un incrédulo Ser Arys Oakheart, la princesa Arianne Martell describe a la Compañía Dorada como el ejército de exiliados que aún sueña con el regreso que Aegor les prometió.
Cuando Tyrion Lannister se acerca a Volantis camino de Meereen, se entera de que la Compañía Dorada espera allí a la reina que quiere cruzar el mar Angosto para conquistar Poniente: los exiliados esperan de ella lo que Aceroamargo nunca pudo darles. En el campamento de la compañía, Jon Connington contempla los cráneos chapados en oro de los antiguos capitanes generales, entre ellos el de Aegor, y no entiende por qué parece sonreír.
Pensando en los amores de su reina, el propio Ser Barristan Selmy recuerda el que unió a Aceroamargo y a Cuervo de Sangre con Estrellamar, y la sangre que ese amor le costó en su día a los Siete Reinos.