Baelor I Targaryen
Baelor Targaryen, hijo del rey Aegon III y de la reina Daenaera Velaryon, ciñó la corona de los Siete Reinos siendo apenas un muchacho, y el pueblo llano terminó por llamarlo el Santo y el Bienamado. Nadie antes que él había gobernado Poniente vistiendo, además de la corona, el hábito de septón.
Su reinado se recuerda por la devoción que puso por delante de cualquier otra cosa: peregrinaciones, ayunos, limosnas y un templo que todavía hoy lleva su nombre en Desembarco del Rey. Para unos fue el rey más piadoso que se sentó en el Trono de Hierro; para otros, un fanático cuya fe acabó pesando más que su corona.
Capítulo 1
Una esposa vestida de blanco
160 d.C.Solo en los libros
Antes de ser rey, Baelor casó con su hermana pequeña, la princesa Daena, en el año 160. El matrimonio nunca se consumó: él se negó, una y otra vez, sin dar más explicación que su fe.
Daena respondió con un gesto calculado. Ella solía vestir de negro, y había jurado no cambiar esa ropa hasta que la llevaran a su lecho como esposa; así que cambió al blanco, pensando que la vergüenza obligaría a Baelor a cumplir. El cálculo le salió mal: a su hermano el blanco le gustaba, decía que la hacía parecer más pura, y el matrimonio siguió sin consumarse.
Capítulo 2
El rey descalzo
161 d.C.Solo en los libros
Daeron murió y la corona pasó a Baelor con solo diecisiete años. Heredaba también una guerra en Dorne, encendida por la traición que había costado la vida al rey anterior. La Mano del Rey, el príncipe Viserys, había mandado encerrar en las mazmorras a los rehenes dornienses de sangre noble, listos para la ejecución.
Baelor los soltó a todos y se ofreció a acompañarlos de vuelta a Dorne él mismo, como gesto de paz. Los prisioneros hicieron el camino a caballo; el rey lo hizo descalzo, por devoción.
En Wyl encontró a su primo Aemon, encerrado desnudo en una jaula al raso. Lord Wyl no quiso soltarlo sin permiso del Príncipe de Dorne, así que Baelor siguió caminando, solo y descalzo, hasta Lanza del Sol. Llegó al límite de sus fuerzas, pero el Príncipe de Dorne lo recibió con hospitalidad y lo ayudó a recuperarse. Aquello, dicen, fue el primer milagro de su reinado.
Allí selló también la paz: prometió a su sobrino Daeron en matrimonio con la princesa Myriah Martell, aún niños los dos, para cuando llegara la hora. Con la guerra cerrada y la liberación de Aemon acordada, Baelor rechazó la galera que le ofrecían para volver y emprendió a pie, otra vez, el camino hasta Wyl.
Capítulo 3
El foso de serpientes
Desde 161 d.C.Solo en los libros
Lord Wyl, obligado ya a liberar al príncipe Aemon, cavó una zanja alrededor de la jaula y la llenó de serpientes. Solo cruzándola, dijo, podría abrirse la puerta. Aemon le pidió a Baelor que buscara ayuda en las Marcas en vez de intentarlo, pero el rey sonrió, dijo que los dioses lo protegerían y saltó al foso.
Los bardos cuentan que las serpientes inclinaron la cabeza a su paso. Lo cierto, según otras fuentes, es que lo mordieron varias veces, entre una docena y medio centenar de veces según quién lo cuente, antes de que llegara a la jaula. Aun así entregó la llave a su primo y Aemon salió libre.
En el camino de vuelta fue Aemon, desnudo, quien cargó con un Baelor inconsciente. Cruzaron las montañas dornienses hasta un pueblo donde un septón les dio ropa y un asno, y de ahí llegaron a las tierras de los Dondarrion, en Refugio Negro, donde un maestre lo atendió antes de trasladarlo a Bastión de Tormentas. Allí recobró el conocimiento. Tardó más de medio año en reunir fuerzas para volver a la capital.
Capítulo 4
El rey septón
Solo en los libros
De vuelta en la capital, Baelor convenció al Septón Supremo de anular su matrimonio con Daena y la encerró, junto a sus hermanas Rhaena y Elaena, en la Bóveda de las Doncellas, lejos de cualquier tentación. Intentó incubar huevos de dragón con sus plegarias; no ocurrió nada. Decidió no levantar de nuevo la Fe Militante: para él la única arma necesaria era la oración.
Prohibió la prostitución en Desembarco del Rey y dejó a más de un millar de mujeres y sus hijos fuera de la ciudad, sordo a las protestas y a los disturbios que vinieron después. Vació el tesoro en actos de caridad, regaló pan durante un año entero, y empezó a levantar en la Colina de Visenya el septo que había visto en una visión, el que hoy lleva su nombre.
Sus decisiones fueron incomodando cada vez más a sus señores. Obligó al orgulloso Lord Belgrave a lavarle los pies a un leproso. Intentó sustituir a los cuervos mensajeros por palomas, sin éxito. Concedía exenciones de impuestos a los señores que ponían cinturón de castidad a sus hijas, y mandó quemar libros que consideraba impíos, entre ellos el Testimonio de Hongo y la Historia antinatural del septón Barth. Algunos empezaron a preguntarse si el veneno de las serpientes dornienses le había dañado la cabeza.
Cuando murió el Septón Supremo, Baelor puso en su lugar a un albañil sin letras que, según él, tallaba la piedra como si fuera el Herrero reencarnado; el hombre murió de fiebre al año. Después nombró septón supremo a un niño de ocho años, convencido de que obraba milagros.
Capítulo 5
El último ayuno
161–171 d.C.Solo en los libros
En 161, su prima la princesa Naerys dio a luz gemelos que no vivieron. Baelor ayunó una luna entera y mandó a su primo, el príncipe Aegon, en misión diplomática a Braavos, para asegurarse de que dejaban en paz a Naerys.
Nueve años después, en 170, Daena, su hermana y antigua esposa, tuvo un hijo bastardo. Baelor respondió con un ayuno de cuarenta días, sin probar más que agua y algo de pan. El día cuarenta y uno, ya en 171, se derrumbó ante el altar de la Madre. Ni el Gran Maestre Munkun ni el niño Septón Supremo pudieron hacer nada por él.
Se dice que se dejó morir de hambre para purificarse de la lujuria ajena. Otros sostienen que lo envenenó su propia Mano, su tío Viserys: unos, para hacerse con el trono; otros, porque temía que la cruzada religiosa que Baelor tenía en mente acabara enfrentando al reino con el norte y con las islas del Hierro. El material no permite saber cuál de las dos versiones es cierta.
Galería

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Baelor I Targaryen, imagen 3Baelor the Blessed.png · gameofthrones.fandom.com · este wiki publica bajo CC-BY-SA