batalla sobre el Ojo de Dioses
Battle Above the Gods Eye
La batalla sobre el Ojo de Dioses fue el duelo aéreo que enfrentó a dos jinetes de la Casa Targaryen, el príncipe Daemon y el príncipe Aemond, montados sobre sus dragones en el cielo de Harrenhal. Ocurrió en pleno estallido de la Danza de los Dragones, la guerra civil que partió en dos a la familia real.
Los cielos sobre el lago fueron testigos de un combate que las crónicas recuerdan como de un poder pocas veces visto entre dragones, y que dejó su marca en el rumbo de la contienda.
Capítulo 1
La espera en Harrenhal
130 d.C.Solo en los libros
Daemon Targaryen llevaba días buscando a Aemond por las Tierras de los Ríos cuando por fin lanzó su reto. Se instaló junto a Caraxes entre las ruinas de Harrenhal y allí aguardó trece días.
Aemond regresó al fin a lomos de Vhagar, acompañado de Alys Ríos, su amante, que esperaba un hijo suyo. Los dos hombres cambiaron pocas palabras antes de subir a sus monturas. Aemond besó a Alys con fuerza y se despidió de ella.
Capítulo 2
El duelo sobre el lago
130 d.C.Solo en los libros
El sol se ponía cuando los dos dragones se alzaron sobre el lago. Sus rugidos se oyeron a leguas de distancia y las llamas que escupían brillaban tanto que el pueblo llano, lejos de allí, creyó que el cielo mismo ardía.
Caraxes se lanzó contra Vhagar y le cerró las fauces sobre el cuello; los dos empezaron a caer sin soltarse. Mientras Caraxes le apretaba la garganta, los dientes de Vhagar le arrancaban las alas y sus garras le abrían el vientre.
Se cuenta que Daemon saltó de su silla hacia el lomo de Vhagar y hundió a Hermana Oscura en la cuenca vacía de su sobrino justo cuando ambos dragones se estrellaron contra el agua. El chorro que levantó el impacto se alzó tan alto como la Torre de la Pira Real. Nadie podría haber sobrevivido a un choque así.
Capítulo 3
Lo que dejó el lago
130 d.C.Solo en los libros
La pérdida golpeó por igual a Verdes y a Negros: cada bando se quedó sin un gran comandante y sin un dragón poderoso.
El cadáver de Vhagar apareció años después, todavía con el cuerpo de Aemond encadenado a la silla y con Hermana Oscura clavada en su cuenca vacía. Llevaron el cráneo hasta Desembarco del Rey para exhibirlo en el salón del trono; la espada volvió a manos de la Casa Targaryen.
Caraxes logró arrastrarse fuera del lago hasta la orilla, donde murió cerca de Harrenhal. El cuerpo de Daemon nunca apareció. Algunos relatos dicen que sobrevivió y que más tarde fue en busca de Ortigas, su otra amante, pero la mayoría de los historiadores lo descartan: creen que la corriente se lo llevó, o que los peces dieron cuenta de él.