Caída de Rocadragón
Fall of Dragonstone
Cuando Aegon II Targaryen perdió Desembarco del Rey, no huyó al azar: fue a esconderse en la propia isla de su rival, Rocadragón, el bastión desde el que Rhaenyra gobernaba durante la Danza de los Dragones. Allí, con ayuda de desertores del bando contrario, urdió un golpe nocturno para arrebatarle el castillo a su hermana mientras ella estaba lejos.
Capítulo 1
El regreso furtivo
130 d.C.Solo en los libros
Tras la Caída de Desembarco del Rey, Aegon II no cruzó el mar ni buscó refugio entre los suyos: se escondió precisamente en Rocadragón, la fortaleza isleña de Rhaenyra. Desde allí tejió su vuelta al trono con hombres que debían serle enemigos.
Convenció a Ser Alfred Broome y a Ser Marston Mares para que le abrieran la puerta desde dentro, y sumó al plan a Tom Tanglebeard y a Tom Lenguatrabada. Marston se encargó de los cuervos del castillo, para que el Gran Maestre Gerardys no pudiera avisar a nadie de lo que se avecinaba. Alfred, por su parte, mató al castellano de la isla, Ser Robert Quince.
Capítulo 2
El cielo se parte en dos
130 d.C.Solo en los libros
El golpe no fue del todo silencioso: antes del amanecer, Lady Baela Targaryen salió a hacerle frente montada en Danzarina Lunar, y Aegon la esperó sobre Fuegosol. Los dos dragones se enzarzaron en el aire, encima del castillo.
La pelea acabó en el patio, con las dos bestias estrelladas contra el suelo sin dejar de morderse. Aegon saltó de la silla desde veinte pies de altura; Baela no tuvo esa suerte y cayó junto con su dragón. Fuegosol remató a Danzarina Lunar.
Ser Marston se interpuso para que Alfred no matara a la niña mientras se arrastraba, quemada, lejos del cuerpo de su dragón, y Tom Lenguatrabada la llevó ante el maestre.
Capítulo 3
El precio de la isla
130 d.C.Solo en los libros
Aegon se rompió las dos piernas en la caída, pero cuando Gerardys le ofreció leche de amapola para el dolor, la rechazó: no se fiaba de que el maestre no fuera a envenenarlo, y ya desconfiaba de esa droga desde su convalecencia tras la batalla de Reposo del Grajo. Ordenó en cambio que dieran de comer a Gerardys a su dragón, aunque se guardó una parte del maestre para recibir con ella a su hermana cuando llegara.
Con el castillo ya en manos de los Verdes, el cuerpo calcinado de Robert Quince y el torso de Gerardys quedaron colgados de las almenas, junto a la puerta. Cuando Rhaenyra por fin regresó a Rocadragón, los hombres de Alfred Broome la apresaron a ella y a los suyos casi sin darle tiempo a reaccionar.